El Santísimo Cristo del Grau ha protagonizado hoy su tradicional regreso a las aguas del Puerto de Valencia, un acto que marca el inicio oficial de las Fiestas de la Cruz. Esta celebración, que cuenta con más de seis siglos de antigüedad, ha congregado a cientos de fieles para rememorar la aparición de la imagen en las costas valencianas en el año 1411.

Un origen marcado por la tradición y el conflicto
La festividad, declarada de Interés Turístico, conmemora el hallazgo de una imagen de Cristo que, según la crónica popular, apareció flotando sobre una escala de madera en el Mediterráneo. Este suceso dio pie a una histórica disputa entre los barrios del Grau y Russafa, quienes reclamaron la propiedad de la imagen.
La resolución del conflicto requirió en su día la intervención de figuras históricas de gran relevancia:
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San Vicente Ferrer: El dominico valenciano actuó como mediador para calmar las tensiones entre ambos bandos.
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El Papa Luna (Benedicto XIII): Su autoridad fue necesaria para dictaminar que la imagen permaneciera definitivamente en los Poblados Marítimos.
Símbolo de la identidad marinera
El acto de hoy ha recreado el desembarco del conocido como “Cristo de la Escaleta” en la dársena, reafirmando su papel como protector de los marineros y pilar de la identidad del barrio del Grau. Tras este evento fundacional, la ciudad de Valencia da comienzo a los días grandes de la Fiesta de la Cruz, caracterizados por el fervor popular y el homenaje floral.






























































































































































































