El Ayuntamiento de Valencia, a través de la Concejalía de Fiestas y Tradiciones, ha instalado este sábado su tradicional Cruz de Mayo en la fachada principal del consistorio. La edición de este año destaca por un diseño simbólico dedicado íntegramente a las madres, coincidiendo con la celebración del Día de la Madre durante este fin de semana.

Estética mediterránea y materiales locales
La composición floral de 2026 presenta una estética mediterránea marcada por el uso de rosales de pitiminí en tonos rosas, acompañados de margaritas locales, orquídeas, lavanda y espigas. La base vegetal incorpora elementos propios de los campos valencianos como el tomillo y el pompón verde, buscando conectar la obra con las raíces y el paisaje de la tierra.
La concejala de Fiestas y Tradiciones, Mónica Gil, ha subrayado que esta cruz institucional —que no participa en el concurso oficial— pretende ser una muestra de las tradiciones y un legado que merece ser conservado, reforzando el sentido de homenaje mediante "varias sorpresas" dedicadas a todas las madres.
Concurso de Cruces de Mayo y premio extraordinario
La instalación municipal se enmarca en la festividad impulsada históricamente por Lo Rat Penat, entidad que organiza el concurso de cruces desde 1949. Como novedad este año, con motivo del tercer Año Jubilar del Santo Cáliz, se ha creado el premio extraordinario 'Santo Cáliz de Valencia', dotado con 700 euros y un estandarte, al que podrán optar todas las cruces participantes en la ciudad.
El certamen valenciano, que cuenta con un recorrido documentado desde 1925, sigue premiando la elaboración artesanal de estas estructuras a partir de flores naturales, plantas, juegos de agua y luz, consolidándose como una de las manifestaciones culturales más arraigadas de la capital del Turia.
























