La ciudad de València ha conmemorado el 9 d’Octubre, Día de la Comunitat Valenciana, con una jornada cargada de simbolismo institucional, memoria histórica y masiva participación ciudadana. La edición de este año ha destacado por un hito excepcional: la reincorporación de la espada del rey Jaume I a la comitiva de la Processó Cívica tras 50 años de ausencia, coincidiendo con la celebración del 750 aniversario del fallecimiento del monarca.

La jornada central de los festejos comenzó al mediodía con el tradicional y solemne descenso sin inclinarse de la Reial Senyera desde el balcón principal del Ayuntamiento, bajo el saludo de las salvas de honor y el himno de la Comunitat Valenciana.
Un recorrido de concordia y símbolos históricos
Por designación de la alcaldesa, María José Catalá, la custodia y porte de la Reial Senyera durante la marcha cívica ha recaído en el concejal José Gosálbez, quien ha recorrido las calles del centro histórico acompañado por una representación corporativa de todos los grupos municipales y altos cargos del Consell, encabezados por el president Juanfran Pérez Llorca.
A su lado, la espada atribuida históricamente a Jaume I ha vuelto a desfilar custodiada por el interventor general municipal, Ramón Brull, y llevada sobre un cojín por maceros del Consistorio. La reliquia del Museo Histórico Municipal no salía a la calle en esta fecha desde 1976.

La comitiva transcurrió por la calle Sant Vicent Màrtir hasta la Catedral de València, donde el arzobispo Enrique Benavent ofició el solemne Te Deum. En su homilía, el prelado reivindicó la herencia del rey fundador e hizo un llamamiento a “más paz, más justicia y un pueblo agermanat y unido”. Tras la ceremonia religiosa, la comitiva prosiguió por las calles del centro hasta la plaza de Alfons el Magnànim para realizar la tradicional ofrenda floral ante la estatua ecuestre del Conqueridor.
Convivencia institucional y despedida de la enseña original
La alcaldesa María José Catalá ha valorado el desarrollo de la jornada como un ejercicio de concordia, destacando el diálogo entablado con los colectivos sociales presentes en la plaza del Ayuntamiento para garantizar que la procesión discurriera con la máxima dignidad:
“La Processó Cívica es la procesión de todos y el 9 d’Octubre es el día de todos los valencianos. Hoy ha sido un día de respeto, diálogo y convivencia donde las distintas sensibilidades de la ciudad han podido coexistir con total normalidad.”

El 9 d’Octubre de 2026 marca asimismo un hito de conservación patrimonial: ha sido la última ocasión en la que la réplica histórica actual de la Reial Senyera ha salido a la calle. El Ayuntamiento ya ha adjudicado la confección de un nuevo facsímil de la bandera, asta y tahalí —por un importe superior a los 178.000 euros— que asumirá las funciones en la Processó Cívica a partir de 2027 para garantizar la preservación de la pieza.
Los actos conmemorativos se completan por la tarde con la XXI Entrada de Moros y Cristianos Ciudad de València organizada por Fevamic, que cuenta además con la participación especial de delegaciones procedentes de once municipios afectados por la DANA de 2024.

































































































































































































