El Ayuntamiento de Paterna, a través del área de Bienestar Animal, ha puesto en marcha una campaña itinerante de concienciación para recordar a los propietarios de perros la obligación de mantener limpias las calles y cumplir con la normativa municipal. La iniciativa ha comenzado en la calle Mayor, principal eje peatonal de la localidad, y pone el foco tanto en la recogida de excrementos como en la limpieza de los restos de orina.

La campaña también incide en la obligatoriedad de inscribir a los perros en el censo municipal de ADN canino y recuerda que las sanciones por no recoger las deposiciones o no limpiar la vía pública tras la micción de los animales pueden alcanzar ahora los 1.000 euros.
Mensajes para reforzar la responsabilidad de los propietarios
La acción utiliza banderolas instaladas en la vía pública con mensajes como ‘No la cagues‘ y ‘Mear aquí te saldrá caro‘, con los que el consistorio busca llamar la atención de los propietarios y fomentar comportamientos responsables.
Además, se colocarán vinilos biodegradables sobre el pavimento en aquellos puntos donde se localicen excrementos abandonados. Estos avisos servirán para recordar a los dueños la obligación de recoger las deposiciones y las consecuencias económicas de no hacerlo.
La concejala de Bienestar Animal, Johana Gómez, ha señalado que “queremos concienciar a los propietarios de que recoger los excrementos y limpiar la vía pública es una obligación y una responsabilidad con el resto de vecinos y vecinas. Su incumplimiento se sanciona ahora con 1.000 euros”.
El ADN canino permite identificar a los responsables
La campaña se suma a los controles que el Ayuntamiento lleva a cabo de manera permanente mediante el sistema de ADN canino. El censo municipal cuenta actualmente con más de 5.000 perros registrados, lo que permite analizar muestras de excrementos encontrados en la vía pública, identificar al animal al que pertenecen y localizar a su propietario para iniciar el correspondiente procedimiento sancionador.
Este sistema ya ha permitido resolver casos concretos. Según ha recordado Gómez, hace unos meses se pudo identificar al propietario del perro cuyos excrementos abandonados en la calle provocaron la caída de una mujer. El responsable recibió la correspondiente multa y tuvo que asumir también los costes derivados del muestreo del excremento.
La concejala ha destacado: “El ADN canino funciona y nos ayuda tanto a detectar incumplimientos como a fomentar conductas responsables. Recoger los excrementos no solo contribuye a mantener una Paterna más limpia, también evita accidentes y mejora la convivencia”.
Desde el área de Bienestar Animal recuerdan que todos los perros del municipio deben estar inscritos en el registro de ADN canino y subrayan que los controles para detectar incumplimientos continuarán desarrollándose de forma habitual.























































































































































































