La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de València ha iniciado los trabajos para desmontar los toldos instalados en la plaza de la Reina, una actuación con la que se prepara este espacio emblemático del centro histórico para la llegada del otoño y el invierno. La intervención pone fin a la temporada de protección solar, después de los meses de mayor exposición al calor, y permitirá conservar la infraestructura hasta su próxima instalación durante el verano.
El sistema de sombra cubre aproximadamente 500 metros cuadrados y está formado por 19 toldos sostenidos por una estructura de 39 columnas colocadas a distintas alturas. Esta configuración permite proporcionar protección frente al sol a quienes pasean o descansan en la plaza sin ocultar la fachada de la Catedral de València, uno de los elementos monumentales más destacados del entorno.
La instalación y retirada de los toldos se enmarca en las tareas vinculadas a la gestión del aparcamiento subterráneo de la plaza de la Reina, una responsabilidad que asumió la EMT en 2022.
Un mantenimiento adaptado a cada época del año
El concejal de Seguridad y Movilidad y presidente de la EMT, Jesús Carbonell, ha defendido la necesidad de adecuar las infraestructuras urbanas a las condiciones meteorológicas de cada temporada: “Con la retirada de los toldos cerramos la temporada de protección solar en la plaza de la Reina y preparamos este espacio para los meses de otoño e invierno. Se trata de realizar un mantenimiento estacional que permita adaptar las instalaciones a las condiciones meteorológicas y garantizar el buen estado de los elementos que se volverán a utilizar cuando llegue el próximo verano”.
El desmontaje permite revisar y conservar los diferentes componentes de la estructura antes de que vuelvan a utilizarse cuando las temperaturas aumenten. De esta manera, la infraestructura sigue un calendario estacional que combina la protección de los usuarios durante los meses cálidos con el mantenimiento de las instalaciones durante el resto del año.
Sombra para los visitantes sin ocultar la Catedral
Los toldos se colocan cada año para reducir la incidencia directa del sol en una de las plazas más transitadas de la ciudad. Su diseño busca mejorar las condiciones de quienes utilizan este espacio público, tanto para desplazarse como para permanecer en él, al tiempo que mantiene la visibilidad de los edificios históricos que lo rodean.
En este sentido, Carbonell ha remarcado la relevancia de la plaza de la Reina dentro del paisaje urbano de la ciudad y ha subrayado que “la plaza de la Reina es uno de los espacios más representativos y concurridos de València, por lo que es importante compatibilizar el bienestar de las personas que la visitan con la conservación de su entorno monumental”.
Con la retirada de los 19 toldos, la EMT completa el ciclo anual de esta instalación, que volverá a montarse en la próxima temporada de calor, siguiendo la planificación municipal y las condiciones previstas para su colocación.

































































































































































































