La figura monumental de Nino Bravo que presidirá la Plaza del Ayuntamiento en las Fallas de 2027 incorporará una modificación tan discreta como cargada de simbolismo respecto al cartel original en el que se inspira. Durante la exposición de la maqueta a gran escala en el evento “Una Festa Per a Tots” en Nuevo Centro, el artista fallero Pere Baenas ha confirmado que el cantante aienense no sostendrá un cigarrillo entre sus dedos, sino una rosa roja.

El proyecto, que lleva por lema “Vuelvo a mi tierra”, cuenta con el diseño del ilustrador José Luis Santes y la ejecución del taller Baenas Tándem. La obra rinde un homenaje tridimensional al universal intérprete mediante una mole escultórica de 20 metros de altura que recrea la famosa fotografía promocional realizada en 1971 en la discoteca Long Play, donde el artista aparecía sentado en un sillón con las piernas cruzadas.
Un guiño musical para evitar la apología del tabaco
El cambio de la composición responde a una sugerencia coordinada durante la fase conceptual del diseño para adecuar la obra de arte efímero a los estándares de salud pública actuales y evitar la imagen del consumo de tabaco en pleno espacio público.
“Se nos sugirió que lo quitáramos. Es cierto que el cigarrillo era un elemento muy icónico de aquellos años, pero si con esta pequeña adaptación conseguimos evitar un nuevo fumador, lo daremos por bien empleado”, ha explicado el propio Pere Baenas sobre el proceso de reescritura visual de la falla.
La sustitución del cigarrillo por la flor no solo resuelve este matiz, sino que enriquece el mensaje del monumento al conectar la rosa roja directamente con el verso “un beso y una flor”, una de las composiciones más emblemáticas de la carrera de Nino Bravo y del patrimonio musical valenciano.
Un Nino Bravo de 20 metros en el corazón de la ciudad
La maqueta presentada en blanco ante el público fallero permite contemplar a escala reducida la elegancia de los volúmenes, los pliegues de la vestimenta y los rasgos del rostro que el próximo mes de marzo de 2027 tomarán el centro de València.
Con esta propuesta, Pere Baenas regresa a la Plaza del Ayuntamiento tres años después de plantar “Dos coloms i una branca” en 2024, apostando en esta ocasión por un gran icono cultural que combinará la memoria colectiva, la música popular y el característico toque de sátira y humor del espacio fallero.












































































































































































































