La Federació d’Associacions Veïnals de València (FAAVV) ha alzado la voz contra la gestión urbanística desarrollada en torno a los terrenos del nuevo y el viejo estadio de Mestalla, calificándola como la mayor recalificación de suelo de las últimas dos décadas en la capital del Turia. A través de un manifiesto emitido este miércoles, la plataforma vecinal muestra su “profunda preocupación y rechazo” ante un proyecto que, a su juicio, beneficia al capital privado y al máximo accionista del Valencia CF, Peter Lim, en detrimento del interés público y vecinal.

De servicio público a negocio inmobiliario
Según denuncia la FAAVV, lo que en su origen se planteó como una permuta de parcelas públicas orientada a dotar al club deportivo de un nuevo estadio ha derivado con los años en una operación inmobiliaria de alto standing. La federación sostiene que el plan final ignora las necesidades prioritarias de los barrios para priorizar la construcción de promociones residenciales de lujo.
“Resulta inadmisible que el suelo de la ciudad se ponga al servicio de promociones de alto standing mientras los vecinos y vecinas sufren un auténtico drama social debido a la falta de vivienda asequible y el encarecimiento generalizado del alquiler y la compra”, señalan desde la entidad.
Incomodidad e indignación entre los vecinos de los barrios afectados
En conversaciones mantenidas con residentes de la zona, el malestar es patente. Los vecinos coinciden con el diagnóstico de la federación y expresan su descontento al ver cómo los terrenos públicos del entorno terminarán albergando viviendas de alto poder adquisitivo en lugar de dar respuesta a las carencias del barrio.
Desde el tejido vecinal señalan que la prioridad en este momento debería ser garantizar vivienda asequible para los jóvenes y familias trabajadoras de la ciudad, además de dotar al entorno de las infraestructuras y espacios públicos que se prometieron desde el inicio del proyecto y que han quedado en un segundo plano tras años de tramitaciones.
Reproche a la clase política local
En su comunicado, el colectivo vecinal remarca la responsabilidad compartida de los distintos grupos políticos representados en el Ayuntamiento de Valencia. Desde la FAAVV apuntan a una “connivencia” sostenida a lo largo del tiempo, recordando que las decisiones, acuerdos y convenios urbanísticos que han dado luz verde a esta operación han sido validados en distintas etapas tanto por las formaciones del actual Gobierno local como por los partidos de la oposición.
A juicio de la federación, los sucesivos gestores municipales han antepuesto sistemáticamente los intereses particulares de los inversores a la salvaguarda del patrimonio público y a la garantía del derecho constitucional a una vivienda digna.

Exigencia de un cambio de rumbo
Ante esta situación, la Federación de Asociaciones Vecinales exige a la administración local:
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Revisión integral: Llevar a cabo un análisis y revisión exhaustiva de todas las condiciones que rigen el actual plan urbanístico de Mestalla.
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Rentabilidad social: Dar un giro firme a las políticas de urbanismo para garantizar que el suelo municipal responda a criterios de cohesión social, sostenibilidad e interés comunitario.
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Freno a la especulación: Abandonar las dinámicas puramente especulativas para abordar de forma prioritaria la emergencia habitacional que atraviesa la ciudadanía valenciana.











































































































































































































