La serie viajará al Roig Arena tras una exhibición de carácter, personalidad y talento de un equipo que volvió a desafiar al infierno griego para ganar por tercera vez esta temporada en Atenas

Jean Montero firmó una actuación descomunal con 29 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias y 45 de valoración en un duelo épico que se resolvió en el último lanzamiento de Hayes-Davis
Hay equipos que ganan partidos y otros que empiezan a construir leyendas. El Valencia Basket dio en el OAKA un paso que puede marcar una época.
Contra un Panathinaikos obligado a reaccionar, empujado por una de las atmósferas más intimidatorias de Europa y con la serie al borde del abismo tras el 0-2 inicial, el conjunto de Pedro Martínez respondió con una exhibición de carácter competitivo para recuperar el factor pista y llevar la eliminatoria al Roig Arena, donde se decidirá el pase a la Final Four.
Lo hizo sobreviviendo a todo: al ambiente, a la presión arbitral, a la reacción griega y a un final completamente desatado. Y lo hizo guiado por un Jean Montero gigantesco, seguramente en una de las actuaciones individuales más impactantes jamás vistas con la camiseta taronja en competición europea.
El dominicano gobernó el partido con una mezcla de talento, liderazgo y sangre fría impropia de su edad, eclipsando incluso a estrellas como Nunn, Osman, Lessort o Hayes-Davis.
El 86-89 final dejó una imagen imborrable: el triple desesperado de Hayes-Davis desde más allá del centro del campo golpeando el aire del OAKA mientras el Valencia Basket celebraba otra noche histórica en Atenas.

Inicio demoledor y defensa de élite
Pedro Martínez afrontó el partido sin Josep Puerto, todavía lesionado, con López-Arostegui también fuera y con Yankuba Sima descartado por decisión técnica. El técnico mantuvo el quinteto habitual con Montero, Badio, Taylor, Costello y Sako. Y la puesta en escena volvió a ser extraordinaria.
El Valencia Basket entró al partido con una concentración feroz. Taylor abrió el marcador y Sako amplió la ventaja tras una recuperación, antes de que Montero incendiara el encuentro con diez puntos prácticamente consecutivos, incluyendo dos triples que silenciaron el pabellón y colocaron el 6-14.
La defensa valenciana asfixiaba cada ataque griego. El Panathinaikos vivía incómodo, sin fluidez y dependiendo de acciones individuales. Taylor seguía castigando en transición, Key aportaba energía desde el banquillo y los taronja alcanzaban un +10 tras tiempo muerto local (10-20).
La entrada de Shorts y algunas acciones de Lessort dieron algo de aire a los griegos, pero el conjunto valenciano cerró el primer cuarto con un espectacular parcial de 0-6 culminado con acciones de Moore, Key y Pradilla para establecer un contundente 15-26.

El Panathinaikos reacciona antes del descanso
El segundo cuarto confirmó durante varios minutos el dominio visitante. Montero seguía controlándolo todo y un triple de Pradilla elevó la renta hasta el +14. El Valencia Basket movía el balón con paciencia, encontraba tiros liberados y seguía incomodando a las grandes referencias ofensivas griegas. Nunn estaba completamente desconectado, Hayes-Davis apenas encontraba espacios y Juancho Hernangómez acumulaba rápidamente faltas personales.
Con Badio y Reuvers castigando desde el perímetro y De Larrea aprovechando una técnica al banquillo local, el marcador alcanzó un preocupante 24-39 para el Panathinaikos.
Pero entonces apareció Osman. El alero turco cambió el ritmo del partido con una sucesión de acciones ofensivas demoledoras. Encadenó triples, acciones de 2+1 y canastas imposibles para reducir drásticamente la diferencia antes del descanso.
Aun así, Valencia Basket logró sostenerse gracias a otro triple de Montero, que llegó al intermedio con unos números escandalosos: 16 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias y 24 de valoración. El marcador reflejaba un 37-44 que dejaba el partido completamente abierto.

Nunn despierta y el partido cambia de temperatura
El Panathinaikos regresó de vestuarios con otra agresividad defensiva y con Nunn mucho más conectado. El estadounidense, desaparecido durante la primera mitad, anotó dos triples consecutivos y terminó culminando la remontada local con el 49-48 mediado el tercer cuarto.
El partido entró entonces en una fase física, áspera y de máxima tensión. Los contactos se multiplicaban, las pérdidas aparecían y cada posesión tenía aroma de eliminatoria grande.
En medio del caos apareció otra vez la calma de Montero. El dominicano sostuvo al Valencia Basket cuando peor lo pasaba. Primero encontró a sus compañeros para generar tiros liberados y después castigó él mismo desde el perímetro junto a Darius Thompson para recuperar ventaja.
Nunn seguía respondiendo para los griegos, pero el Valencia Basket aguantaba cada golpe. Y cuando parecía que el tercer cuarto terminaría igualado, Montero apareció de nuevo para palmear sobre la bocina un lanzamiento fallado de Badio y colocar el 56-60 antes del último periodo.

El OAKA empuja, Valencia resiste
El último cuarto fue una auténtica batalla emocional. Panathinaikos empató rápido con acciones de Juancho, Nunn y Lessort, mientras el partido se convertía en un intercambio continuo de golpes.
Pradilla volvió a emerger con personalidad bajo el aro, Thompson anotó un triple a tabla decisivo y Taylor sumó desde el tiro libre para devolver aire a los taronja. Cada canasta visitante parecía llegar acompañada de una respuesta griega inmediata. Hasta que llegó el momento que parecía definitivo.
Un robo de Montero convertido en canasta puso el 69-78 y obligó al OAKA a contener la respiración. Poco después, Key anotó bajo el aro, Taylor firmó un tapón gigantesco y Montero culminó una bandeja para colocar el 77-86 a poco más de un minuto del final. Parecía sentenciado. Pero el Panathinaikos no estaba dispuesto a rendirse.
Hayes-Davis firmó un 2+1, una técnica complicó aún más el desenlace y Osman clavó un triple a siete segundos para dejar el marcador en 86-89. Tras el tiempo muerto, Costello solo pudo anotar uno de sus dos tiros libres y el pabellón entero se levantó para la última posesión.
El balón terminó en manos de Hayes-Davis, que lanzó desde prácticamente el centro del campo buscando una prórroga imposible. El tiro no entró.
Y entonces sí. El Valencia Basket explotó de alegría en medio del silencio del OAKA.

El Roig Arena espera su gran noche
La serie viajará ahora a València para un quinto partido que puede convertirse en el encuentro más importante de la historia reciente del club. El Valencia Basket ha recuperado el factor pista ganando dos veces consecutivas en Atenas, algo al alcance de muy pocos equipos europeos. Esto, según confirman fuentes del club taronja, será el miércoles 13 a las 21 horas.
Más allá de lo que ocurra en el desenlace de la eliminatoria, el conjunto de Pedro Martínez ya ha dejado una huella enorme en esta Euroliga. Por juego, personalidad, ambición y resistencia competitiva.
Y con un Jean Montero colosal liderando el camino, el sueño de la Final Four ya no parece una utopía.










