Amadeo Aznar, el vigilante de las estrellas

Amadeo Aznar, de Puçol, empezó su andadura en el mundo de la fotometría de asteroides hace unos 20 años, tras leer un libro que cayó en sus manos y se ha formado de manera autodidacta. Hoy tiene cinco telescopios pequeños, otros cinco grandes y su propio observatorio astronómico en Aras de los Olmos. Aznar ha analizado y publicado algunos de los asteroides que nos visitan periódicamente, pues la fotometría de asteroides consiste en analizar la variación de la luz según el momento y la posición del asteroide.

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Actualmente, se encuentra inmerso en tres proyectos simultáneos, dos internacionales y uno de carácter nacional. El primero es el Euronear que se centra en la “identificación y estudio de asteroides peligrosos que puedan llegar a chocar con la Tierra” y el otro proyecto internacional es Photometric Survey for Asynchronous Binary Asteroids (PSABA) que se trata de un programa en el que colaboran de manera activa unos 15 observatorios de todo el mundo “para analizar asteroides binarios, es decir, aquellos que aparentemente son uno solo, pero cuando les haces un seguimiento descubres que son dos asteroides orbitando entre ellos”. En cuanto al proyecto nacional, se trata del Lightcurve Photometric Database “cuya finalidad es obtener la curva de luz de asteroides del cinturón principal”.

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Aznar, en una entrevista realizada por el Gabinete de Comunicación de Puçol, comentó que “uno de los asteroides con mayor riesgo de impacto de los últimos años fue el 2015 TB 145 que pasó rozando la Tierra la noche de Halloween de 2015 y por ese motivo se le conoció como el asteroide Halloween”. En esa ocasión, colaboró con el Instituto Astrofísico de Canarias (IAC) en el análisis y estudio de este asteroide.

Según explicó, este asteroide fue descubierto sólo unas semanas antes, lo que demuestra que la Tierra está expuesta al riesgo de impacto por parte de un asteroide. Tras analizar su trayectoria el asteroide Halloween fue clasificado como “potencialmente peligroso”.

“El problema para estudiar todos los asteroides que se acercan es que los grandes observatorios están reservados por astrónomos de todo el mundo, cada día para un estudio distinto, y es complicado que se puedan utilizar para una novedad de última hora, de ahí que sea fundamental la colaboración de un grupo de expertos con el equipo adecuado y conocimientos sólidos para centrarnos en el seguimiento y análisis de casos de última hora”, explica este vecino de Puçol, autodidacta y con una inmensa pasión por una afición que hoy prácticamente ya es su trabajo: vigilar las estrellas.


 
 
 

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