Estado de las autonomías ¿Sí o no?

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Recuerdo como si fuera ayer, aquel 28 de septiembre de 1.976, cuando en representación de la por entonces Taula de Forces Politiques i Sindicals del País Valencia, un grupo de 5 miembros encabezado por el catedrático de Derecho, Manuel Broseta, presentamos en el Gobierno Civil  de Valencia, un escrito solicitando una autorización para poder celebrar la manifestación del 9 de Octubre, día de la Comunidad Valenciana, bajo el lema: por la Libertad, la Amnistía y el Estatut de Autonomía.

banderas autonómicasEran los tiempos donde esta consigna en su conjunto, venia  ser materia sagrada  para casi todas las fuerzas políticas del momento, desde la derecha hasta la izquierda. La Autonomía representaba un deseo irrenunciable para todos los demócratas de la época. Era como un canto a la libertad, en el que todo el mundo creíamos después del férreo centralismo de la dictadura franquista. Significaba para todos nosotros un avance hacia el progreso y la calidad de vida, al no estar sujetos a las decisiones externas de un Poder central. Era como sentirnos los únicos dueños de nuestro propio destino.

Pues bien, después de 40 años de sistema Autonómico, desgraciadamente a la vista de lo que está  aconteciendo día a día, vemos como las estructuras del Estado se están debilitando peligrosamente a causa de los múltiples y escabrosos sucesos que vienen ocurriendo en distintas Autonomías. Autentica pandemia o virus, para este terruño de varios siglos de historia llamado España.

La corrupción instalada y el abuso prevaricante del poder, por un lado, en la casi totalidad de las 17 Autonomías; así como los delirios secesionistas de grandeza, en otras, como si se trataran de una raza o etnia diferente, se está convirtiendo actualmente en algo muy grave, ya que,  lo que en un principio no dejaba de  ser paradójico incluso chocante por lo demencial, ahora, en estos momentos, la broma ha dejado de ser tal broma, para convertirse en algo más serio por su lamentable calado a nivel de Estado.

Soy consciente que a muchos no les gustara ningún tipo de reflexión contraria hacia las actuales Autonomías. Pero dicho lo cual y sintiéndolo mucho, yo creo que las mismas han pasado de ser esa especie de sistema deseado por la casi totalidad de los españoles, a ser un  autentico fiasco o “engañifa” que cada día está arruinando mas y mas a España y, por ende, a todos los españoles. Eso sí,  excepto a los que viven a cuerpo de rey a cuenta del presupuesto del Estado y, sobre todo,  del cuento que le echan a la cosa y la parafernalia de la que se rodean.

No hace falta tener un máster en economía a lo Cifuentes, ni haber inventado la sopa de ajo en economía, como diría el bueno del profesor Gay Liébana, para saber que con los 200.000 millones que nos está costando todo este circo montado alrededor de 17 gobiernos autonómicos; 17 parlamentos idem; 17 parques móviles de coches blindados, para que sus señorías paseen sus ilustres traseros con la máxima seguridad y comodidad; 17 equipos de asesores amiguetes que, en la mayoría de los casos, no suelen tener ni puta idea de lo que asesorar, a no ser sino es contar las estrellas Michelin del restaurante donde hinchar el buche ese día,… se podría de entrada, por poner un ejemplo, asegurar casi de por vida, las pensiones de los casi 10 millones de pensionistas. Muchos de ellos con pensiones por debajo del salario mínimo interprofesional.

Por la intensidad del momento, fue muy interesante aquella primera Legislatura Constituyente, con un gobierno de centro presidido por Adolfo Suárez, donde todos los días tanto Fernando Abril, mano derecha del presidente, y Alfonso Guerra, alter ego del Psoe, pactaban el futuro y la estabilidad democrática del país.

Pactos que llevaron después de muchas renuncias por ambos lados y cafés consumidos, a que  las dos grandes fuerzas políticas de la época, UCD y PSOE, pactaran lo que se vino a denominar el ‘café para todos’ en materia autonómica. Autonomías, cuyo proceso para alcanzarlas   viene contenido en el artículo 151 de la Constitución para las que optaban por una vía más rápida, como podían ser los llamados territorios históricos, como Cataluña, País Vasco, Galicia y Andalucía.

Esta ultima, presumo que por ser la patria chica de Felipe y Alfonso Guerra;  en el articulo 143  para el resto de territorios que optaban por una vía mas lenta. Y finalmente el articulo 144 que se  aplico a la autonomía de Madrid, por ser un  territorio uniprovincial y de “interés nacional”. Del resto de esta historia todo es sabido, como que  territorios que jamás  habían reivindicado nada en esta materia, ya que nunca habían soñado con tener un gobierno Autonómico, con la aplicación del “café para todos”, de pronto se encontraron con la bicoca o gordo de la lotería de una administración autonómica, donde los prebostes y políticos de turno hacen y deshacen en sus respectivos territorios,  a su antojo y libre albedrio lo que les dala gana. He ahí las malditas hemerotecas para constatar lo dicho.

Desde luego, no es de recibo que mientras millones de pensionistas están pasándolas putas con las famosas subidas del 0,25 %, estemos pagándole de nuestros impuestos los gastos  al golfo de  Puigdemont, en su cobarde y bochornosa huida al extranjero.

Eso por no hablar de los miles de millones robados y saqueados de las arcas autonómicas catalanas, valencianas, madrileñas, andaluzas,… Dinero, con el que se adquirían colecciones de coches de lujo; mansiones dentro y fuera de España; fiestas a todo trapo para relajar a los pobres cansados de trabajar en los ‘andamios’ de las administraciones autonómicas.

Y sí, estas son generalmente las autonomías que, en su día, solicitamos con ilusión y esperanza para poder mejorar nuestros servicios y calidad de vida, y que al final nos han resultado una autentica estafa y fuente grave de conflictos en casi toda la estructura y financiación del Estado.

A todos aquellos que el progreso lo basan únicamente en las cotas de autonomía de los territorios de España, yo les preguntaría ¿si acaso en la centralizada y jacobina Francia no conocen el progreso y el bienestar? ¿O si en Inglaterra, quizás se estén muriendo de hambre actualmente por no tener el  magnífico y extraordinario sistema autonómico español? En fin, yo creo que deberíamos de comenzar a pensar en exportar nuestro modelo autonómico al resto de Europa, pero adjuntándoles igualmente en el mismo paquete,  a toda esa pléyade de chorizos, golfos y sinvergüenzas que están arruinando y quebrando este hermoso y maravilloso país, a cuenta de las autonomías.

Hace unos días, me comentaba una funcionaria, jefa de servicio en la Generalitat catalana, que jamás ha funcionado mejor la administración en Cataluña que con la aplicación del artículo 155. Claro está, sin los politicastros independentistas de turno, dando el coñazo y metiendo la mano constantemente donde no deben.

Quizás, ha llegado el momento de que alguien con un par… se atreva a ponerle el cascabel al gato de las Autonomías, en cuanto a replantearse la viabilidad y conveniencia de mantener el actual y demencial sistema autonómico. Donde por cierto, unas autonomías reciben mejor trato presupuestario que otras, dependiendo de su posición política en las Cámaras Legislativas del Estado. Caso del País Vasco y Cataluña, los aristócratas de este circo.

José Antonio Sorzano | @JoseSorzano | Periodista y abogado | Foro de Opinión José Luis Sampedro

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