Paterna estudia la recuperación de la alfarería de Paco Giner, el último ‘terrisser’ del municipio

0
2597

La regidora de Patrimonio Cultural Histórico, Carmen Gayà, junto los tenientes de alcalde Juanma Ramón, Eva Pérez y la regidora de Cultura, Paqui Periche, han aprovechado la visita del diputado de Cultura de la Diputación del Valencia a Paterna, Xavier Rius, para enseñarle la cueva taller que fue propiedad de Paco Giner, el último ‘terrisser’ de Paterna y que desde el equipo de Gobierno estudian recuperar.

Durante la visita, el diputado provincial ha podido comprobar de primera mano, guiado por el mismo Paco Giner, las diferentes dependencias que componen la cueva y del uso que se hacía de cada una de ellas cuando la alfarería estaba en funcionamiento. Rius ha visto así “la necesidad que existe actualmente de rehabilitación y puesta en valor de esta cueva tan característica de la historia paternera”.

La concejala de Patrimonio Cultural ha declarado durante la visita que “la alfarería, como parte indiscutible del patrimonio de Paterna, merece la implicación inversora tanto del Consistorio como de la Diputación de Valencia para evitar su desaparición. La Alfarería de Alborgí es la única que se mantiene en pie después de cerca de cien años de actividad, forma parte visible de la historia de la alfarería a Paterna y merece ser recuperada y darle el esplendor de años pasados”.

Historia de una saga de alfareros

La historia de la familia de Paco Giner no está exenta de peculiaridades desde que su abuelo tuviera que abandonar su Benissa natal después de diagnosticarle erróneamente que sufría de lepra. Se trasladó a Manises pero no sería allí donde se acabaría instalando definitivamente sino en Patena. Después de llegar a Paterna, su hijo Juan, quien desde muy temprana edad empezaba a jugar y a modelar el barro, empezó a trabajar en el mundo de la alfarería en varias alfarerías de Manises y Valencia.

Juan deseaba tener su propio taller y, los domingos, en el solar que había ante su cueva vivienda empezó a excavar un horno de tipología moruna que fue el germen de su producción futura. Es en 1944 cuando se establece definitivamente en Paterna trabajando en su propia alfarería. Esta cueva pasó a ser propiedad de su hijo, Francisco Giner Alfonso, que en su niñez dejó la escuela para empezar a formarse como artesano con su padre.

Cuando empezó en la alfarería contaba sólo con nueve años y desde entonces ha mantenido viva su ilusión, su compromiso con su obra y su profesionalidad de alfarero que le ha reportado el reconocimiento de varias instituciones y la medalla de oro de la Villa de Paterna.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here