Godella recupera el espíritu artístico de 1900 con la apertura de su primer centro de arte

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Villa Eugenia, situada en lo alto de la subida a la Ermita de Godella, ha contemplado desde su privilegiada situación más de un siglo del devenir y desarrollo del municipio. A punto de desparecer bajo el rodillo del urbanismo depredador empeñado en construir chalés, la villa modernista fue protegida bajo titularidad municipal. La misma que hoy la recupera para convertirla en el primer Centro de Arte de una localidad que fue refugio de consagrados artistas.
Mañana abre sus puertas al público el Centro de Arte de Godella ubicado en la reconvertida y recuperada Villa Eugenia, una casa típica del modernismo valenciano de principios del siglo XX. Con ella, el Ayuntamiento ha querido dar al municipio “el espacio artístico que se merece” y, para celebrarlo, ha reunido 75 obras de reconocidos pintores de la época que vivieron durante años en Godella en la muestra ‘Cien años de expresión artística en Godella’.

Entre ellos, Ignacio Pinazo y José Navarro, primeras figuras de la pintura de principios del siglo XX y que encontraron en Godella el lugar idóneo para sus horas de trabajo y descanso. De hecho, la ciudad queda recogida en algunos de sus cuadros que, desde el sábado 11 de diciembre, podrán visitarse de manera gratuita. Las obras, expuestas gracias a un largo y costoso trabajo de documentación, han sido prestadas por museos como el IVAM, El Prado o el Thyssen. Además, también hay piezas de colecciones particulares y del patrimonio municipal.

Enrique Rodríguez Bronchú, representante del Comité de Ciudadanos que promovió la idea de esta exposición lo justificó en la conmemoración del “90 aniversario de la exposición de Godella que marcó un hito en 1920. Llamó la atención en Valencia y a nivel estatal. En esa exposición hubo obras de Sorolla, Pinazo, María Sorolla. La idea principal era conmemorar ese acontecimiento que era un poco el arranque de la vinculación entre Godella y el arte. Nuestro deseo es que sirva como una mirada hacia atrás y sobre todo, hacia adelante”.

Y, de hecho, ese es el espíritu que la corporación municipal quiere recuperar y, además de la conversión en Centro de Arte de Villa Eugenia, también convertirá la subida a la Ermita en una sala de exposiciones al aire libre, según ha declarado el concejal de Cultura, Miguel Gago, quien ha confirmado que ya se está trabajando en lo que acogerá Villa Eugenia una vez concluyan la exposición que ahora se inaugura y que se cerrará el 12 de febrero y una segunda que le seguirá con los artistas godellenses que en esta inauguración se han quedado pendientes.

Tras esas dos primeras exposiciones, ya hay proyectos para continuar con la programación de Villa Eugenia. Aunque ni el alcalde, Salvador Soler, ni el propio Gago han querido dar más detalles, sí han confirmado que será algo “llamativo”. Así, se ha hecho hincapié en que el espacio está preparado para acoger muestras de todo tipo de arte, un extremo que el equipo de arquitectos ha tenido en cuenta al acometer la rehabilitación del edificio.

Diálogo entre modernismo y contemporaneidad

La nueva Villa Eugenia es un ejemplo de armonía entre dos tendencias arquitectónicas separadas por más de cien años. En un diálogo atemporal, el arquitecto responsable de la obra, José Ignacio Casar Pinazo –nieto del célebre pintor-, ha mantenido los sólidos muros de piedra de las construcciones de principios del XX con los elementos que convierten al edificio en modernista como son la cubierta y el pórtico y, a todo ello, ha sumado elementos en metacrilato blanco y metal que transportan a Villa Eugenia al siglo XXI.

Casar Pinazo ha reconocido que, con el encargo, recibió un edificio con importantes carencias para albergar un centro de arte pero, siendo fiel a su idea de respetar al máximo los elementos modernistas y con un presupuesto cercano al millón de euros, ha conseguido un museo en el que se puede jugar con el espacio la luz al mantener los grandes ventanales aunque con la posibilidad de ocultarlos tras paneles.

La edificación, cuyo uso originario no se ha podido determinar exactamente pero que data, aproximadamente del año 1900, es, según han asegurado autores como Trinidad Simó, Oriol Bohigas o Leopoldo Pomés, la mejor muestra arquitectónica de la extensión residencial de la Godella de principios del siglo XX: Arquitectura burguesa, urbana y progresista.

Una consideración que no impidió que cayera en decadencia hasta que, en 1984, la corporación municipal, presidida Eugenio Catalá, impulsara su restauración. Villa Eugenia acogió entonces una sala de exposiciones y la biblioteca pero nuevamente se abandonó paulatinamente hasta perder por completo su función. 26 años después, de nuevo un alcalde socialista, Salvador Soler, es quien preside el Ayuntamiento que ha aprobado y ejecutado “uno de los proyectos más ambiciosos en cuanto al posicionamiento del municipio en el mapa nacional de la cultura se refiere”.© Celia Dubal/Hortanoticias

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