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Otro partido gris y otro triste resultado (2-1)

El Valencia CF de Prandelli no arranca. El cuadro valencianista perdonó al Celta de Vigo y se dejó remontar en una segunda parte en la que el único interesado en ganar el partido fue el cuadro celeste evidenciando de nuevo las carencias valencianistas en ataque -con un Rodrigo inoperativo- y en defensa-

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Foto EFE

Y todo pese a que el italiano Cesare Prandelli demostró tener bien estudiado al Celta. Taponó la salida de Wass y Hernández y con esto le bastó para sujetar a un equipo acostumbrado a generar muchas ocasiones: el equipo gallego sólo tiró una vez entre los tres palos en todo el primer tiempo, y fue con el disparo de Roncaglia que supuso el 1-1.

Fue un partido táctico, de mucha batalla en el centro del campo. El Celta pidió penalti en el ecuador del primer acto por un pequeño empujón sobre Guidetti, al que Clos Gómez, muy protestado por el banquillo y la afición celeste, amonestó por, a su entender, dejarse caer. Ninguno de los dos amenazaba a su rival.

El respeto era mutuo; las precauciones máximas. Pero sobrepasado el minuto 30 Rodrigo Moreno forzó un penalti del debutante David Costas: Dani Parejo adelantó al Valencia. El Celta estaba fuera del partido, más preocupado de protestar al árbitro, al que reclamó tarjeta roja para el goleador valencianista por un manotazo sobre Wass.

No encontraba espacios el Celta para armar su juego de toque pero al filo del descanso el defensa argentino Roncaglia salió al rescate de los suyos y con un espectacular disparo logró la igualada, que casi desnivela Nani poco después, tras un monumental error de David Costas que enmendó el portero Rubén Blanco con una magistral mano.

Varió el guión del duelo tras el paso por los vestuarios. El Valencia logró quitarle el balón al Celta y las ocasiones empezaron a sucederse para los de Cesare Prandelli. Avisaron Medrán, con un cabezazo que se marchó alto, y Parejo con un disparo que se estrelló en el cuerpo de Hernández.

El equipo de Berizzo estaba tocado, incapaz de controlar el juego. Y continuó sufriendo. Sólo la falta de acierto de los valencianistas le salvó: Rodrigo con un disparo cruzado y Nani, al que respondió Rubén con una estirada, volvieron a enmudecer Balaídos.

Pero la entrada del chileno Marcelo Díaz -tras la lesión de Radoja- oxigenó al Celta, que recuperó protagonismo en la medular. Y Guidetti, sólo un minuto después de que Diego Alves evitase su gol, superó al portero valencianista para culminar la remontada celeste. En los últimos minutos el Valencia embotelló al Celta pero no logró generar peligro.

[Crónica de EFE para Hortanoticias]


 
 
 

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