Valencia Basket firmó una victoria de enorme valor competitivo al imponerse por 91-87 al Zalgiris Kaunas en el Roig Arena, un triunfo trabajado, intenso y con final de máxima tensión que consolida al equipo de Pedro Martínez en la segunda posición de la Euroliga

El conjunto taronja dominó el marcador durante prácticamente todo el encuentro, aunque tuvo que resistir varias reacciones del equipo lituano hasta decidir el partido en los últimos segundos con sangre fría de Brancou Badio y Jean Montero.
El triunfo, además, deja un dato histórico: Valencia Basket alcanza por primera vez las 20 victorias en una temporada de la máxima competición continental. Solo faltó completar la noche recuperando el average particular, ya que Zalgiris había ganado por nueve puntos en el partido de la primera vuelta.
Otro dato que refleja el carácter coral del equipo: los doce jugadores que participaron en el partido lograron anotar.

Un inicio sólido con dominio desde el triple
Pedro Martínez, con la plantilla prácticamente al completo tras la recuperación de Kameron Taylor, apostó de inicio por Darius Thompson, Brancou Badio, Josep Puerto, Jaime Pradilla y Neal Sako. El pívot francés inauguró el marcador con un alley-oop que marcó el tono de una salida intensa del conjunto valenciano.
Los triples de Thompson y la movilidad de Pradilla permitieron abrir las primeras ventajas, mientras Omari Moore comenzaba a hacer daño penetrando hacia el aro. El Zalgiris trató de responder con Wright y Brazdeikis, pero Valencia Basket mantuvo el control del ritmo.
Un triple de Montero y varias acciones ofensivas consecutivas elevaron la renta local hasta el 21-11, ventaja que los taronja consolidaron al final del primer cuarto con un claro 25-13 tras acciones de Key y De Larrea.

Reacción lituana y respuesta colectiva
El segundo periodo arrancó con una reacción visitante liderada por los bases del Zalgiris, que firmaron un parcial de 0-6 obligando a Pedro Martínez a detener el partido. La pausa funcionó: Moore volvió a generar desde el uno contra uno y Pradilla castigó en la pintura.
El conjunto lituano seguía encontrando puntos con Wright, especialmente en la zona, pero Valencia Basket respondía con una gran circulación de balón. Reuvers aportó desde el perímetro con un triple y una jugada de 2+1, mientras Badio cerraba la primera mitad con otro lanzamiento exterior.
Al descanso, el marcador reflejaba un 50-39 que daba cierta tranquilidad a los locales tras una primera parte en la que controlaron el ritmo del juego.

El tercer cuarto complica el partido
Tras el descanso, Zalgiris elevó su nivel ofensivo. Wright continuó castigando cerca del aro y los triples de Tubelis y Sylvain Francisco cambiaron el guion del encuentro en apenas unos minutos.
La ventaja taronja, que había llegado a ser de trece puntos, se redujo hasta un inquietante +2. Fue entonces cuando Valencia Basket volvió a encontrar soluciones desde el talento exterior. Costello apareció con un triple clave, Reuvers finalizó cerca del aro y Montero sumó cuatro puntos consecutivos que estabilizaron el marcador.
El tercer periodo terminó con 71-64 y la sensación de que el partido seguía completamente abierto.

Un final eléctrico decidido por Badio y Montero
El último cuarto fue un intercambio constante de golpes. Pradilla y Taylor devolvían oxígeno al marcador, pero los triples de Sleva y Brazdeikis mantenían a Zalgiris muy vivo.
A falta de menos de dos minutos llegó el momento más delicado: un triple de Sylvain Francisco empató el encuentro a 87 tras una serie de errores ofensivos de los locales. El partido, que Valencia Basket había controlado durante muchos minutos, volvía a empezar.
En ese escenario apareció la serenidad. Brancou Badio anotó una canasta clave desde la media distancia para devolver la ventaja. En la siguiente posesión defensiva, Valencia Basket protegió su aro con solvencia y forzó la falta sobre Jean Montero.
El base dominicano, imperturbable desde la línea de tiros libres, selló el triunfo con dos lanzamientos que hicieron estallar al Roig Arena.

Una victoria coral que confirma el momento del equipo
Más allá de los momentos decisivos, el partido volvió a mostrar la identidad colectiva del equipo de Pedro Martínez. Moore aportó desborde, Pradilla fue fundamental en los momentos de desgaste, Reuvers y Costello castigaron desde el perímetro y Sako sostuvo la presencia interior.
Con todos los jugadores anotando y una rotación profunda, Valencia Basket volvió a demostrar que su principal fortaleza esta temporada es la suma de muchas piezas funcionando al mismo tiempo.
El resultado final, 91-87, refleja la resistencia de un Zalgiris que nunca dejó de creer, pero también la madurez competitiva de un Valencia Basket que supo gestionar la presión en los momentos decisivos.






















