Hasta el 18 de enero, Rafelbunyol celebra su fiesta más emblemática, Sant Antoni, una tradición declarada Fiesta de Interés Turístico Local por la Generalitat Valenciana que combina fuego, pólvora, música, gastronomía y una elevada participación vecinal, consolidándose como uno de los principales referentes culturales del municipio.

El jueves 15 de enero se vivirá una de las jornadas más familiares, con la plantà del Maio, la cabalgata por las calles del centro, la xocolatà, los juegos populares y la plantà de la falla en la plaza de la Purísima. El alcalde ha señalado que el protagonismo de los festeros y la implicación de todo el pueblo resultan clave para que Sant Antoni siga siendo una fiesta viva que se transmite de generación en generación.
Uno de los días grandes llegará el viernes 16 de enero, con el gran correfuegos, la representación de la marcha de Sant Antoni por el desierto, la cremà de la falla y un inicio pirotécnico que dará paso a la gran coetà, uno de los actos más multitudinarios y esperados.
El sábado 17 estará dedicado a los actos más tradicionales, con el pasacalle de los festeros, la misa en honor a Sant Antoni, las cucañas, la recogida de los panecillos, la bendición y reparto de las calderas, así como coetadas infantil, juvenil y de adultos, que culminarán con la procesión solemne por las calles del municipio.
La celebración concluirá el domingo 18 de enero con uno de los actos más participativos y emotivos: la bendición de los animales, prevista a las 12:00 horas en la plaza del Ayuntamiento, una cita que cada año reúne a vecinos y visitantes en torno a una de las tradiciones más arraigadas de Rafelbunyol.
















