El entrenador del Valencia Basket, Pedro Martínez, reconoció tras la derrota en la pista del Real Madrid (96-79) que el momento clave del partido se produjo en los últimos instantes de la primera mitad, cuando el conjunto blanco abrió una brecha que condicionó el resto del encuentro.

El técnico taronja explicó que su equipo había competido bien durante buena parte del partido, pero que el golpe recibido antes del descanso terminó afectando a nivel mental y táctico en el arranque del tercer cuarto.
“Hemos hecho una primera parte, excepto los dos últimos minutos, competitiva. La diferencia que nos han cogido en los últimos minutos del segundo cuarto nos ha pesado mucho mentalmente y sobre todo en el tercer cuarto hemos jugado con un poco de ansiedad”, explicó el entrenador en rueda de prensa tras el partido disputado en Madrid.
La ansiedad del tercer cuarto
Pedro Martínez señaló que el Valencia Basket perdió claridad cuando trató de reaccionar rápidamente tras verse por detrás en el marcador. Esa precipitación, según el técnico, terminó favoreciendo el ritmo que buscaba el conjunto blanco.
“Una cosa es jugar rápido, que eso está muy bien, y otra con precipitaciones por intentar recuperar rápido la pelota. Y ellos nos han metido muy bien en esa dinámica”, analizó.
El entrenador valenciano también subrayó que el acierto exterior del rival fue determinante en el desarrollo del encuentro, aunque reconoció que su equipo pudo defender mejor esas situaciones.
“Luego ha sido un 50%-50%. El primer 50 es su calidad para tirar de tres puntos. Y el otro 50 ha sido nuestra defensa de sus tiradores, que claramente lo podemos hacer mejor”, añadió.

Una primera mitad de máxima exigencia
Antes de ese tramo final del segundo cuarto, el partido había transcurrido con un equilibrio notable. Pedro Martínez recordó que el Valencia Basket había conseguido mantenerse dentro del encuentro pese a varios errores cerca del aro.
“Estábamos en el partido haciendo las cosas, sufriendo porque hemos fallado muchos tiros cerca de canasta, y no solo por la presencia de Tavares”, apuntó el técnico, en referencia al impacto del pívot caboverdiano del conjunto madrileño.
Una Euroliga extremadamente igualada
Más allá del resultado, el entrenador taronja quiso contextualizar la situación del equipo dentro de una competición extremadamente equilibrada, en la que cada partido puede alterar la clasificación.
“Pensábamos que teníamos un equipo competitivo, pero que normalmente nuestra clasificación no fuese tan buena como es ahora mismo”, explicó.
El técnico insistió en que el gran nivel de igualdad obliga a mantener la concentración máxima en cada jornada.
“Estamos en una competición muy igualada, en la cual si consigues sacar partidos como los hemos sacado nosotros te permite estar arriba. Pero esa igualdad también te permite no dar nada por hecho”, concluyó.

Respeto al crecimiento del Valencia Basket
Scariolo también dedicó palabras de reconocimiento al proyecto del Valencia Basket, al que considera uno de los equipos que más está creciendo en el panorama europeo.
“El Valencia Basket es un ejemplo de un equipo que quiere crecer y hacerse grande. Tiene una línea técnico-táctica marcada por un gran entrenador al que siguen sus recomendaciones de fichajes”, destacó.
El técnico italiano incluso dejó entrever que los próximos enfrentamientos entre ambos equipos podrían tener un guion diferente.
“Seguramente el siguiente partido que vamos a jugar contra ellos será diferente”, concluyó.























