El Ayuntamiento de València ha anunciado la esperada reapertura de las Torres de Quart para este lunes, tras haber completado con éxito un exhaustivo proceso de limpieza, conservación y protección. El monumento, una de las joyas más representativas del gótico militar del siglo XV, vuelve a ser accesible para la ciudadanía y los visitantes después de permanecer cerrado durante cuatro meses y medio para garantizar la seguridad del inmueble y de los usuarios.

La intervención técnica ha permitido subsanar de manera directa el deterioro acumulado por el paso de los años, el impacto de las condiciones climáticas y diversas patologías derivadas de la humedad. Los trabajos se han centrado en la recuperación de las gamas cromáticas históricas en los muros interiores, devolviendo al edificio una coherencia visual que respeta su concepción original. Esta actuación ha sido especialmente rigurosa en el plano documental, apoyándose en estudios colorimétricos y catas murarias que han permitido justificar cada tono empleado ante la Dirección General de Patrimonio Cultural.
Claves de la restauración: adiós a las filtraciones y hongos
A lo largo de los últimos meses, los especialistas han actuado sobre una superficie superior a los 350 metros cuadrados. Entre las tareas más complejas destaca la eliminación de microorganismos y hongos en los elementos estructurales de la base, así como la reparación de los revestimientos de la planta baja. Para combatir las filtraciones de agua, se ha procedido al sellado de juntas y a la mejora del sistema de evacuación en las escaleras de acceso, protegiendo así el núcleo del monumento de futuros daños por lluvia.
Además de las mejoras estructurales, la obra ha incluido la restauración de las carpinterías exteriores de madera y de los elementos metálicos, junto a la retirada de cableado e instalaciones eléctricas en desuso que perjudicaban la imagen del conjunto. Todo el proceso se ha guiado por los principios de mínima intervención, utilizando materiales reversibles que aseguran la preservación de este Bien de Interés Cultural sin alterar su arquitectura original.
Construidas entre 1441 y 1460 por maestros de la talla de Pere Bonfill y Pere Compte, las Torres de Quart son un símbolo de la resistencia valenciana que aún conserva las huellas de los proyectiles de la Guerra de la Independencia. Con esta inversión, que ha rondado los 47.500 euros, el consistorio reafirma su apuesta por proteger el patrimonio histórico como un legado esencial para las generaciones venideras, permitiendo que este testigo de cinco siglos de historia vuelva a formar parte activa de la vida cultural de la ciudad.























