El descalabro del Valencia Basket: cuando las estadísticas explican una derrota que dolió más por cómo llegó que por el marcador

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La derrota del Valencia Basket en Salamanca (58-57) no fue solo un golpe emocional: los números reflejan con precisión quirúrgica cómo el equipo se vació en su mejor tramo del partido para después descomponerse en cuanto Perfumerías Avenida encontró el camino

Jugadoras de Valencia Basket y Salamanca compiten por el balón en un partido de baloncesto.
El Valencia Basket sufrió una dura derrota en Salamanca, reflejada en las estadísticas del partido.

Si la crónica del encuentro ya dejaba claro el derrumbe mental en los últimos segundos, las estadísticas permiten comprender por qué las taronja, pese a dominar por momentos con claridad, terminaron sin gasolina, sin ideas… y sin victoria.

El rebote, la primera grieta

El Valencia Basket perdió la batalla por el rebote: 39 capturas de Avenida por apenas 30 del conjunto taronja. De esos 39, 29 fueron defensivos, lo que permitió a las salmantinas sumar posesiones limpias y evitar segundas oportunidades valencianas. Solo Fiebich (10 rebotes) mantuvo un nivel alto en esta faceta, mientras que el resto del equipo estuvo muy lejos del mínimo exigible.

Kayla Alexander sumó 5, Araújo 8, pero el conjunto estuvo por debajo en intensidad, colocación y lectura del balón dividido. Avenida encontró segundas oportunidades en momentos clave y eso les permitió sobrevivir en los minutos donde Valencia dominaba a placer.

Jugadora del equipo de baloncesto celebrando en la cancha
La jugadora celebra un momento clave en el partido de baloncesto.

El efecto Iyana Martín: 21 puntos que cambiaron una historia

Las estadísticas firman lo que el pabellón vio: la exhibición de Iyana Martín marcó el destino del partido. 27 minutos, 21 puntos, 8/14 en tiros de campo, 4/6 en triples, 7 rebotes, 3 asistencias, 3 pérdidas, 4 faltas recibidas y 26 de valoración. Su +12 en cancha refleja que Avenida fue mejor siempre que ella estuvo en pista. Cada parcial positivo del conjunto salmantino coincidió con su presencia. Cada golpe emocional del final también.

Valencia Basket no encontró una forma de contenerla ni de desgastarla físicamente, pese a que estuvo penalizada por faltas durante buena parte del tercer cuarto.

El hundimiento ofensivo del último cuarto

Valencia Basket cerró el encuentro con 21/59 en tiros de campo (36%), un dato que evidencia la sequía ofensiva. El triple, arma que sostuvo al equipo en la remontada (8/17, un buen 47%), desapareció en el último tramo. Solo Araújo mantuvo la amenaza desde fuera.

Jugadoras clave como Buenavida (0 puntos, 0/6 en tiros), Fam (4 puntos), Ben Abdelkader (3 puntos) y Lekovic (3 puntos) ofrecieron una aportación ofensiva insuficiente en un partido donde cada detalle era oro. El banquillo taronja acumuló demasiados minutos improductivos en puntos, rebotes y creación de juego.

La estadística de asistencias (13) es buena, pero se desinfló completamente en los últimos cinco minutos, donde el balón dejó de circular y se acumuló la ansiedad.

Jugadora lanzando a canasta durante un partido de baloncesto
El Valencia Basket sufrió una dura derrota en Salamanca, reflejada en las estadísticas del partido.

El dato letal: pérdidas en momentos de máxima tensión

Valencia terminó con 16 pérdidas, muchas de ellas en fases donde dominaba el marcador. El error determinante, el saque fallado de Fiebich dentro del límite de cinco segundos, enterró literalmente el partido, pero antes hubo señales alarmantes:

– pérdidas de balón sin presión, – malas elecciones de pase, – desconexiones en el bote, – precipitación en los primeros segundos de posesión.

Avenida, pese a sus 18 pérdidas, no las pagó tan caro como debía porque Valencia no supo convertirlas en puntos fáciles.

Avenida ganó por dentro… pero también por fuera

Avenida dominó:

• los rebotes (39-30), • la valoración colectiva (56-58, casi igual, pero invertida en momentos clave), • la pintura, donde Cave (12 puntos, 5/8 T2) y Spreafico (11 puntos, 3 triples) sostuvieron a las locales, • el clutch, donde su 4/5 en tiros libres y su 50% en los últimos tiros de campo marcaron el cierre.

Valencia, en cambio, falló en algo esencial: cerrar el partido cuando lo tenía ganado. Y las estadísticas lo gritan.

Jugadoras del Valencia Basket celebrando un momento del partido
Un emocionante partido entre Valencia Basket y Perfumerías Avenida en Salamanca.

Araújo y Romero, las que tiraron del carro

María Araújo firmó 14 puntos y 8 rebotes en una actuación de líder. Romero añadió 12 puntos y 5 asistencias, siendo por momentos la brújula del equipo.

Pero el esfuerzo individual de ambas se diluyó ante la falta de continuidad del resto de la rotación y la incapacidad de sostener un plan de juego en el tramo final.

Un partido que se explica por la gestión

Las estadísticas no solo cuentan cuánto se falló o cuánto se acertó: explican la naturaleza del descalabro.

• Valencia dominó el tercer cuarto con un 4-24. • Pero perdió el último parcial permitiendo 25 puntos cuando Avenida llevaba 33 en 30 minutos. • Encajó un parcial final de 6-0 de una sola jugadora. • Y perdió el partido en un error técnico impropio de un equipo de élite.

No fue un día malo: fue un colapso de gestión, concentración y control emocional.

Jugadoras de Valencia Basket celebrando en un partido de baloncesto.
Un emocionante partido de baloncesto en Salamanca entre Valencia Basket y Perfumerías Avenida.

Conclusión

El Valencia Basket no cayó por un tiro o por una acción aislada. Cayó porque no supo cerrar un partido que tenía ganado, porque las estadísticas reflejan un derrumbe colectivo, y porque Avenida encontró en Iyana Martín la figura perfecta para castigar cada desconexión.

Es una derrota que duele, no por el marcador, sino porque el propio Valencia Basket se dejó escapar la victoria.

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