La seguridad hídrica de l'Horta Sud recibe un impulso histórico. El conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, ha anunciado el inicio inminente de las obras de encauzamiento del barranco de Picassent a su paso por Beniparrell. Con una inversión de 17 millones de euros, la Generalitat Valenciana busca blindar un área logística y urbana por la que transitan diariamente más de 6.000 personas, garantizando que los accesos industriales no vuelvan a convertirse en una trampa de agua durante episodios de lluvias intensas o DANAs.

Un escudo hidráulico para 3,3 kilómetros de cauce
El proyecto de ingeniería, de una complejidad técnica notable, se desarrollará sobre una longitud de 3.350 metros entre los términos de Beniparrell y Silla. El objetivo principal es aumentar la capacidad de desagüe del barranco para que pueda absorber caudales correspondientes a un periodo de retorno de 100 años, un estándar de seguridad que protege tanto las viviendas del casco urbano como el motor económico de la zona.
Barrachina ha destacado la importancia de esta intervención: "Estamos actuando en un enclave productivo especialmente expuesto. No se trata solo de mover tierra o cemento; se trata de dar estabilidad a miles de familias y empresas cuya actividad diaria se ve amenazada cada vez que el cielo descarga con fuerza".
Infraestructuras críticas: Puentes, trenes y autovías
El plan funcional de la obra contempla actuar sobre "cuellos de botella" históricos que ralentizan el flujo del agua y provocan desbordamientos:
Ferrocarril: Se ampliará el paso bajo la línea València-Xàtiva, un punto neurálgico para la movilidad ferroviaria de la provincia.
Puentes y Caminos: Se repondrá el puente de la calle Vereda, se sustituirá el del camí del Mas por una estructura con mayor capacidad hidráulica y se adaptará el cruce estratégico con la V-31 (Pista de Silla).
Entorno Industrial: Se crearán sistemas complementarios para facilitar la evacuación de aguas pluviales desde los propios polígonos hacia el nuevo cauce encauzado.

Crítica a la falta de inversión estatal
El conseller ha sido tajante al explicar la procedencia de los fondos: "La Generalitat asume esta obra con recursos propios, incluso recurriendo a créditos, para suplir la falta de implicación del Gobierno central". Barrachina ha recordado que estos 17 millones forman parte de un plan de choque más amplio de 46 millones de euros destinados por el Consell a la recuperación y refuerzo de cauces en toda la Comunitat.
Con esta obra, la Generalitat no solo busca evitar daños materiales, sino proteger el empleo en uno de los cinturones industriales más potentes de la provincia. "Cada encauzamiento es un paso hacia una economía más resiliente y un territorio más seguro para sus ciudadanos", ha concluido el conseller.


















