El carrer Almassereta de Picanya se prepara para un cambio profundo pensado para proteger a su vecindario y convertir una de las zonas más vulnerables del municipio en un espacio más seguro y sostenible.
Tras la DANA de 2024, que evidenció la fragilidad de este entorno al alcanzar el agua los 4,75 metros en la parte más baja del pueblo, el Ayuntamiento ha decidido impulsar una Modificación Puntual del PGOU con un objetivo claro: reducir riesgos y reforzar la protección de las personas.
El ayuntamiento de Picanya define la actuación prevista como una solución definitiva para el Carrer Almassereta, que apuesta por medidas urbanísticas y ambientales capaces de minimizar el impacto de futuros episodios de lluvias extremas.
El plan contempla la reubicación de las viviendas situadas en primera línea del barranco a pocos metros de su emplazamiento actual, en una zona más elevada que elevará su cota entre 2,5 y 3 metros, garantizando mayor seguridad sin romper la estructura social del barrio.
El espacio que actualmente ocupan las casas junto al barranco se transformará en un gran parque inundable. Esta infraestructura verde funcionará como área de contención natural ante futuras DANAs, al tiempo que aportará nuevas zonas de esparcimiento y mejorará la calidad paisajística del entorno.
La intervención se completará con un paseo ciclopeatonal paralelo al barranco, diseñado para reforzar la conectividad urbana, aumentar la seguridad y ofrecer un nuevo espacio público para el disfrute cotidiano.
Este documento se llevará al pleno el jueves 22 de enero y luego pasará un período de exposición pública de 45 días, donde se podrán presentar alegaciones al proyecto.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta actuación permitirá mantener la identidad del barrio, proteger al vecindario y adaptar Picanya a los efectos del cambio climático mediante soluciones naturales y eficientes.


















