El pleno del Consell ha acordado solicitar al Gobierno la declaración como zonas afectadas gravemente por una emergencia de protección civil para 60 municipios de la Comunitat Valenciana, entre los que se encuentran 10 municipios de l'Horta Nord y València, que sufrieron daños a causa de los fenómenos costeros ocasionados los pasados 19 y 20 de enero por la borrasca Harry.

El Consell subraya que estos daños demandan actuaciones urgentes de regeneración del litoral que eviten la pérdida de biodiversidad, el deterioro de dunas y la acumulación de residuos en playas y que faciliten la reconstrucción de elementos de contención, paseos marítimos, espigones, accesos e infraestructuras de servicios.
Los daños en bienes e infraestructuras han sido corroborados por los servicios técnicos de la Generalitat y por los ayuntamientos afectados y, según el gobierno valenciano, confirman la necesidad de activar los mecanismos previstos en el marco legal vigente.
Por eso reclama al Gobierno que se adopten, en coordinación con la Generalitat, las medidas de apoyo previstas en la Ley del Sistema Nacional de Protección Civil y en la normativa complementaria para paliar las consecuencias del temporal.
En concreto, los municipios de Valencia para los que se pide esta declaración son Albalat dels Sorells, Alboraya, Albuixech, Bellreguard, Canet d'En Berenguer, Cullera, Daimús, El Puig de Santa Maria, Foios, Gandia, Guardamar de la Safor, La Pobla de Farnals, Massalfassar, Massamagrell, Meliana, Miramar, Oliva, Piles, Puçol, Sagunt, Sueca, Tavernes de la Valldigna, València y Xeraco.




















