El Ayuntamiento de Xirivella ha retirado 8.000 kilos de muebles y enseres abandonados en la vía pública en una sola jornada, una cifra que ha encendido las alarmas municipales por el incremento de comportamientos incívicos relacionados con la gestión de residuos voluminosos. La acumulación de objetos en las calles, según fuentes locales, ensucia el espacio urbano, colapsa los servicios municipales y genera un gasto público evitable.

Los elementos cortantes, peligrosos o de gran tamaño deben trasladarse directamente al ecoparque, mientras que en los casos de vaciado de viviendas o locales es obligatorio contratar un contenedor privado autorizado. La Policía Local mantiene una campaña de vigilancia para identificar infracciones. Varias personas han sido ya sancionadas y se enfrentan a multas de hasta 1.500 euros.


















