València ha rendido este 15 de enero homenaje al profesor Manuel Broseta, asesinado por la banda terrorista ETA hace 34 años, en un acto celebrado en el Parterre de Manuel Broseta, situado en la avenida de Blasco Ibáñez, lugar donde fue tiroteado en 1992. El homenaje ha servido para recordar a las víctimas del terrorismo y reivindicar la vigencia de los valores de convivencia, democracia y diálogo que defendió el catedrático.

Entre los asistentes se encontraban el president de la Generalitat, Carlos Mazón, la presidenta de Les Corts Valencianes, Llanos Massó, la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, el presidente de la Diputación de València, Vicent Mompó, y la alcaldesa de València, María José Catalá, además de representantes de diferentes formaciones políticas.

El homenaje ha coincidido con la concesión del XXXIV Premio de Convivencia que otorga la Fundación Profesor Manuel Broseta, que en esta edición ha reconocido al dirigente opositor venezolano Edmundo González y a la líder política María Corina Machado, por su defensa de la libertad y la democracia.
Durante el acto, el hijo del profesor, Pablo Broseta, ha recordado a todas las víctimas del terrorismo y a quienes, durante décadas, han trabajado por fortalecer el sistema de libertades, la democracia y la seguridad jurídica. En su intervención también ha tenido palabras de recuerdo para el exalcalde de València Ricard Pérez Casado, fallecido esta semana.
El presidente de la Fundación Profesor Manuel Broseta, Vicente Garrido, ha subrayado que el objetivo del homenaje es mantener vivos los valores que representaba el profesor y trasladarlos especialmente a las nuevas generaciones, recordando “lo terrible que fue la banda terrorista ETA y el reguero de violencia que dejó”.
Por su parte, el presidente del jurado del Premio de Convivencia, Jordi Sevilla, ha puesto en valor la figura de Broseta como símbolo de acuerdo y diálogo en un contexto social marcado por la polarización, destacando la necesidad de recuperar el espíritu de consenso frente a la confrontación.
El acto ha concluido con un llamamiento a no olvidar el pasado reciente y a preservar la memoria de las víctimas del terrorismo como herramienta de aprendizaje democrático, subrayando la importancia de transmitir estos valores a los jóvenes para evitar que se repitan episodios de violencia política en el futuro.



















