València prepara un homenaje a Francisco Mora Berenguer, uno de los arquitectos más influyentes de comienzos del siglo XX, responsable de obras emblemáticas como el Mercado de Colón, el Palacio de la Exposición, la casa Noguera de la plaza del Ayuntamiento, el Hospital de San Juan de Dios, el Banco Hispanoamericano de la calle de las Barcas y numerosos edificios modernistas en la calle de la Paz.

Un legado que definió la València moderna
Francisco Mora fue nombrado arquitecto municipal en 1901 y dirigió el desarrollo del Ensanche, vistiéndolo de modernismo y Art Nouveau. Su estilo personal transformó la fisonomía urbana con edificios residenciales singulares, como el bloque de viviendas de la calle de la Paz en la esquina con Mar y Bonaire.
Su obra cumbre es el Mercado de Colón, construido entre 1914 y 1917, considerado una de las joyas arquitectónicas más representativas de la capital. En el barrio Exposición levantó en 1908 el Palacio de la Exposición, de inspiración neogótica, y un año antes dejó su sello en el frente marítimo con el Asilo Hospital de San Juan de Dios.
Aunque no obtuvo el encargo para el Mercado Central, consolidó su legado con la aprobación en 1912 del Plan del Ensanche, donde proyectó su propio mercado y dejó ejemplos residenciales como las casas de la calle Maestro Gozalbo. Su huella se extiende también más allá del centro urbano, otorgando identidad a calles y barrios de toda la ciudad.
Reconocimiento a los grandes arquitectos de València
La muestra forma parte de la serie de reconocimientos municipales a los grandes arquitectos de la modernidad valenciana, tras las exposiciones dedicadas a Javier Goerlich y Demetrio Ribes. En estos momentos se están preparando los materiales expositivos, que incluirán fotografías, planos, documentos y dibujos originales para ofrecer un recorrido por la trayectoria de Mora y su influencia en el urbanismo y la arquitectura valenciana.
Su legado también se aprecia fuera de València. En Carlet diseñó la estación -hoy integrada en la red de Metrovalencia- y en Carcaixent proyectó el parque Navarro Darás, reflejo de su atención al espacio público y al diálogo con el entorno.
Con esta exposición, la ciudad reconoce oficialmente a una figura fundamental para entender la València moderna y el perfil urbano que aún hoy define buena parte de su identidad arquitectónica.























