La Plaza de la Reina se ha convertido hoy en el epicentro de la fiesta para conmemorar los 600 años del Micalet. El icónico campanario de la Catedral, considerado el "faro" y la voz de todos los valencianos, ha sido el protagonista de una jornada cargada de tradición, música y pólvora.

Pólvora y campanas en el corazón de la ciudad
La celebración ha contado con tres pilares fundamentales que han congregado a cientos de personas en el centro histórico:
Volteo tradicional: Los campaneros de la Catedral han hecho sonar las campanas siguiendo los toques tradicionales que han marcado la vida de la ciudad durante siglos.
Música sinfónica: La Banda Sinfónica Municipal de València ha ofrecido un concierto conmemorativo a los pies de la torre.
Mascletà: El broche de oro lo ha puesto el disparo de una mascletà en la misma Plaza de la Reina, recuperando el sonido de la pólvora para celebrar este hito arquitectónico.
Un icono de seis siglos
Desde que se finalizaron sus obras hace exactamente 600 años, el Micalet se ha mantenido como el punto más reconocible del skyline valenciano. Durante los actos, se ha reivindicado su valor no solo como monumento arquitectónico, sino como un símbolo de identidad y unión para la ciudad.






















