El Valencia Basket volvió a sumar en la Liga Endesa, pero no logró disipar todas las dudas que venía arrastrando

Tras tres derrotas consecutivas, el equipo de Pedro Martínez cumplió ante el colista, el Covirán Granada, con un 107-91 que le permite recuperar sensaciones en la clasificación… aunque no del todo en el juego.
El contexto era propicio: rival en la parte baja, partido en casa y la necesidad urgente de frenar la dinámica negativa. Objetivo cumplido en el marcador, pero con matices que invitan a la reflexión.
Un inicio incómodo pese a la superioridad
Con las bajas de Xabi López-Arostegui, Jean Montero y Kameron Taylor, el Valencia Basket arrancó con Thompson, Badio, Puerto, Costello y Sako en pista. El guion, sin embargo, no fue el esperado.
El equipo volvió a mostrar las dificultades recientes: poca fluidez, bajo acierto y cierta ansiedad ofensiva. El Covirán Granada, pese a su condición de colista, aprovechó esas dudas para ponerse por delante (13-16) en un arranque en el que los taronja seguían lejos de sus estándares anotadores.
No fue hasta el tramo final del primer cuarto cuando Valencia logró recomponerse. Un parcial favorable permitió cerrar los primeros diez minutos con un 23-16 que empezaba a cambiar la dinámica.

El segundo cuarto marca la diferencia
A partir de ahí, el partido se inclinó claramente. Valencia aumentó el ritmo, encontró mejores situaciones de tiro y comenzó a imponer su físico y profundidad de banquillo.
La ventaja creció rápidamente hasta los diez puntos y ya no dejó de ampliarse. Con Omari Moore liderando y el acierto exterior de Matt Costello, el equipo local firmó sus mejores minutos del partido.
El resultado al descanso (55-39) reflejaba ya una superioridad evidente y dejaba el encuentro bien encaminado.
Entre el control y las dudas
Tras el paso por vestuarios, el Valencia Basket amagó con romper definitivamente el partido. Ocho puntos consecutivos de Nate Reuvers dispararon la ventaja (65-46), pero cuando todo parecía resuelto, reaparecieron los problemas.
El desacierto exterior —un pobre 5 de 22 en triples en ese momento— y algunos errores permitieron al Covirán Granada reaccionar con un parcial de 0-9 que recortó diferencias hasta los doce puntos.
Sin llegar a peligrar la victoria, el equipo volvió a mostrar cierta irregularidad en momentos donde debería haber cerrado el partido con mayor contundencia.
Un final sin sobresaltos, pero sin alardes
El último cuarto sirvió para confirmar lo evidente. Valencia Basket subió una marcha más en defensa y terminó de sentenciar el encuentro (84-66 a siete minutos del final).
A partir de ahí, el choque se convirtió en un trámite hasta el definitivo 107-91. Los taronja superaron de nuevo la barrera de los 100 puntos, algo que no lograban en las últimas jornadas, pero sin la brillantez habitual.

Victoria que suma… pero no convence del todo
El triunfo permite al Valencia Basket mantenerse firme en la segunda posición de la Liga Endesa (17-6), pero no borra completamente las dudas en aspectos clave como el tiro exterior, la consistencia y la gestión de momentos de partido.
Con el Olympiakos en el horizonte inmediato, el equipo necesitará algo más que una victoria ante el colista: deberá recuperar su mejor versión si quiere competir de verdad ante un rival de máxima exigencia.
Ficha del partido
107.- Valencia Basket (23+32+19+33): Thompson (8), Badio (16), Puerto (15), Costello (9), Sako (4) -cinco titular- De Larrea (17), Moore (12), Nogués (-), Pradilla (17), Sima (1) y Reuvers (8).
91.- Covirán Granada (16+23+21+31): Costa (2), Johnson (5), Ngouama (7), Bozic (18), Olumuyiwa (10) -cinco titular- Rouselle (4), Klajic (9), Alibegovic (15), Jassel Pérez (14) y Brimah (7).
Árbitros: Sánchez Mohedas, Olivares y Esteve. Sin eliminados.





















