Valencia Basket escribió una de esas noches que quedan adheridas a la memoria del Roig Arena, derribando por primera vez en casa al Olympiacos Piraeus con un 85-84 que tuvo de todo: resistencia, desventaja, polémica, reacción y un desenlace agónico decidido desde la línea de tiros libres por De Larrea tras la lesión en la mano de Jean Montero

El triunfo, el número 21 en la EuroLeague, consolida a los taronja en la zona alta y les acerca al objetivo del playoff tras superar a uno de los equipos más sólidos del continente.
Un inicio eléctrico y un intercambio constante
Pedro Martínez apostó de inicio por Darius Thompson, Brancou Badio, Josep Puerto, Jaime Pradilla y Neal Sako. El capitán Puerto, en el día en que se convertía en el jugador taronja con más partidos en la Euroliga (115), inauguró el marcador con un triple que respondía al temprano impacto de Sasha Vezenkov, líder ofensivo griego desde el salto inicial.
El partido se instaló pronto en un intercambio de golpes. Badio tomó protagonismo con cinco puntos consecutivos y el Valencia encontró en el triple su principal arma: siete aciertos en sus primeros nueve intentos. Reuvers, Taylor —de regreso tras lesión—, Key y Sako se sumaban a la producción ofensiva para sostener a un equipo que, sin embargo, empezaba a cargarse de faltas.
Olympiacos equilibraba el acierto exterior local con segundas oportunidades y visitas constantes al tiro libre. Walkup, Ward y Peters mantenían a los visitantes dentro de un pulso que se cerró con un ajustado 25-23 al final del primer cuarto.

El desequilibrio arbitral y el control griego
El segundo acto mantuvo la misma tónica de igualdad, pero con un matiz decisivo: la diferencia en el tiro libre. Mientras Olympiacos acumulaba lanzamientos —hasta 14 en la primera mitad—, Valencia Basket no pisó la línea hasta el minuto 23, en una diferencia que llegó a ser de 22-1 y que encendió al público.
Aun así, los taronja resistían gracias a su acierto exterior y a acciones puntuales de Montero y Sako. Sin embargo, el regreso a pista de Vezenkov y Ward, junto a la solidez interior de Milutinov, permitió a los de Georgios Bartzokas abrir brecha. Un triple de Dorsey elevó la ventaja hasta el +9 antes del descanso, al que se llegó con 42-50 y una sensación de control visitante.
Reacción desde la defensa y el carácter
El paso por vestuarios cambió el tono del partido. Valencia Basket elevó su nivel defensivo de forma notable, firmando un parcial de 14-3 y dejando a Olympiacos más de siete minutos sin anotar canastas en juego, obligado a sumar únicamente desde el tiro libre.
Sako dominaba la pintura, Puerto aportaba liderazgo y Montero encendía la transición con un 2+1 que suponía el primer tiro libre local. Badio se erigía en ejecutor, sumando desde el triple y también atacando el aro, mientras Key y Moore añadían dinamismo.
A pesar de la reacción, Olympiacos encontró oxígeno en el tramo final del tercer cuarto con el acierto de Ward y Peters, lo que permitió a los griegos llegar por delante al último acto (67-69).

Último cuarto: resistencia, fe y un final de infarto
El arranque del último periodo fue un ejercicio de tensión. Valencia defendía con agresividad, recuperando balones, pero se atascaba en ataque. Jones y Fournier aprovecharon ese momento para abrir una pequeña brecha (67-74) que obligaba a remar contracorriente.
La respuesta llegó desde el carácter. Un triple de Badio rompió la sequía, Key firmó un 2+1 y Reuvers apareció en la pintura para sostener al equipo. El partido entró entonces en un intercambio vertiginoso, con cada posesión pesando como una final.
Con 79-79 y 1:22 por jugar, el Roig Arena se convirtió en una caldera. Una recuperación defensiva permitió a Key culminar una transición tras asistencia de Montero para devolver la ventaja a los locales. Vezenkov respondió desde el tiro libre, Montero anotó pisando la línea de tres y Fournier replicó con un triple que colocaba el 83-84 a falta de 13,7 segundos.

La jugada decisiva: sangre fría desde la línea
En la última posesión, Montero asumió la responsabilidad, pero recibió una dura falta sobre su mano dañada que le obligó a abandonar la pista. Con el partido en juego, De Larrea asumió la presión desde el 4,60. Dos tiros libres, dos aciertos.
El último intento de Fournier no encontró aro y el 85-84 certificó una victoria épica, construida desde la resistencia y el convencimiento. Valencia Basket había resistido el golpe, remontado en el momento crítico y derribado por fin al Olympiacos en casa.

Ficha del partido
85.- Valencia Basket (25+17+20+18): Thompson (6), Badio (15), Puerto (5), Pradilla (6), Sako (10) -cinco titular- De Larrea (3), Montero (13), Moore (7), Taylor (3), Key (12), Costello (-) y Reuvers (5).
84.- Olympiacos (23+27+14+15): Walkup (6), Dorsey (6), Papanikolau (-), Vezenkov (17), Milutinov (5) -cinco titular- Ntikilina (4), Ward (15), Morris (-), Peters (10), Jones (9), Fournier (12).
Árbitros: Milan Nedovic, Milos Koljensic, Kristaps Konstantinovs. Milagrosamente sin eliminados.























