Valencia Basket regala en Paris un partido que tenia controlado por no acertar en los detalles finales

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Los taronja desperdician una renta de 15 puntos y caen 90-86 tras un final lleno de errores

Jugadores de Valencia Basket en un partido contra Paris Basketball.
Valencia Basket perdió un partido reñido contra Paris Basketball en la Euroliga. Montero /Foto: Euroliga

Valencia Basket cayó en su primera visita a la pista del Paris Basketball por 90-86 en un encuentro en el que mandó durante más de treinta minutos pero terminó cediendo en un desenlace que se le hizo eterno.

Los de Pedro Martínez llegaron a tener una ventaja de quince puntos y otra de siete a falta de tres minutos, pero malas decisiones, pérdidas y falta de claridad ofensiva abrieron la puerta a la remontada del conjunto francés.

Un inicio de ritmo alto y poco acierto

Pedro Martínez apostó de salida por Thompson, Nogués, Taylor, Pradilla y Reuvers. El choque comenzó con un ritmo altísimo pero escaso acierto por ambos lados. Un palmeo de Thompson abrió la cuenta taronja, mientras los locales vivían del tiro libre hasta que un triple de Herrera situó el 7-2.

Valencia no encontraba soluciones en estático y superado el ecuador del primer cuarto solo acumulaba siete puntos. París tampoco carburaba, lo que dejó un 15-14 tras un festival de triples fallados en ambos aros.

Jugadores de Valencia Basket en un partido contra Paris Basketball
Valencia Basket perdió un partido reñido en París por 90-86. Badio /Foto: Euroliga

Valencia acelera y construye una ventaja sólida

El segundo cuarto cambió por completo el escenario. Un triple de Montero activó al equipo, que encontró ritmo ofensivo apoyándose en transición, circulación rápida y aciertos desde fuera.

Los balones interiores para Faye mantenían con vida a los locales, pero Valencia respondió con un parcial de 2-14 impulsado por Thompson, Puerto, Key y un activo Moore.

Las rotaciones francesas no consiguieron frenar la inercia taronja y Sima sumó cinco puntos consecutivos para proteger la renta. Un triple de Thompson sobre la bocina del cuarto envió el partido al descanso con un 37-49 que reflejaba el dominio visitante.

La renta crece… y luego se diluye

La segunda mitad comenzó con un triple de Moore y una defensa intensa cargada de actividad, especialmente en la marca de Nogués sobre Hifi. Dos triples seguidos de Sima y Taylor, más otro de Thompson, estiraron la ventaja hasta el 51-61, y poco después Valencia alcanzó su máxima renta de 15 puntos.

Sin embargo, el partido dio un vuelco. París entró en una fase de acierto exterior, Valencia perdió fluidez y empezó a acumular pérdidas. La falta de control permitió a los locales reducir la distancia hasta un 60-64 que abría de nuevo el partido. El tercer cuarto terminó 67-71, con los taronja regalando parte de su trabajo previo.

Final igualado y derrumbe taronja

El último acto se movió en equilibrio permanente. Taylor abrió con una acción de calidad al poste bajo, pero París respondía cada golpe. Un triple de Herrera puso el 72-75 antes de que Montero y Puerto dieran aire a los visitantes.

A falta de tres minutos, Valencia parecía haber hecho lo más difícil: un parcial de 0-5 dejaba el marcador en 79-86. Pero el equipo volvió a desconectarse. Cinco puntos seguidos de París estrecharon la diferencia y un triple de Hifi dio la vuelta al encuentro con el 87-86 a 1:07 del final.

Valencia falló en los dos ataques siguientes, París perdió un balón por pasos, pero la falta en ataque señalada a Pradilla acabó siendo determinante. En la siguiente posesión, un triple de Herrera sobre la bocina de posesión sentenció el duelo. El 90-86 final dejó a Valencia Basket con un balance de 6-5 y sin poder igualar su mejor arranque histórico en la Euroliga.

Entrenador de Valencia Basket durante un partido en París.
Valencia Basket cayó ante Paris Basketball en un reñido partido de Euroliga. Pedro Martínez enfadado /Foto: Euroliga

Conclusión: una derrota inquietante

Valencia Basket mostró durante gran parte del encuentro una versión sólida, seria y bien estructurada. Pero el colapso final, con malas decisiones, pérdidas evitables y falta de contundencia defensiva, volvió a dejar en evidencia un problema recurrente: la incapacidad para cerrar partidos que tiene controlados.

La derrota en París no solo duele por el marcador, sino por la forma en la que se produjo. Una oportunidad perdida para dar un golpe de autoridad y un aviso de que todavía hay mucho por ajustar para competir con regularidad en la Euroliga.

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