Sexto partido en once días, piernas cargadas… y aun así, una exhibición. Valencia Basket convirtió el Roig Arena en un escenario de fiesta colectiva para superar con claridad al Casademont Zaragoza (115-73) en el choque aplazado de la jornada 10

Un triunfo de esos que dejan sensación de equipo completo: siete jugadores en dobles dígitos de anotación, ocho superando los dobles dígitos de valoración y una segunda parte defensiva que partió el partido en dos.
Un arranque con personalidad y triples para tomar el mando
Pedro Martínez abrió el encuentro con Sergio De Larrea, Brancou Badio, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Nate Reuvers. Y el guion empezó con una declaración directa: De Larrea firmó dos triples casi consecutivos para encender el marcador y marcar el tono competitivo desde el primer minuto.
El inicio taronja fue firme, con presencia interior y puntos repartidos, aunque la primera mala noticia llegó pronto: Reuvers tuvo que retirarse con molestias en el tobillo izquierdo tras anotar desde la media distancia. Costello entró rápido en la rotación y el Valencia mantuvo la iniciativa con ritmo, acierto y energía.
Zaragoza, sin Dubljevic y con un planteamiento más ligero por momentos, se sostuvo con acciones individuales y visitas al tiro libre para que la diferencia no se disparara demasiado pronto. El primer cuarto acabó 32-25, con los locales mandando pero con el rival todavía agarrado al partido.

Robinson sostiene al Casademont y el partido se cierra antes del descanso
Casademont mejoró su salida en el segundo cuarto y encontró el foco ofensivo en Devin Robinson, que enlazó puntos con continuidad y recortó la distancia hasta el 35-33. Durante varios minutos, el partido se movió en un terreno incómodo para el Valencia: generaba opciones, pero le costaba convertir algunas segundas oportunidades y no lograba romper el duelo con un gran parcial.
Aun así, el equipo taronja resistió el tirón visitante, manejó bien el bonus y volvió a estirar la renta con acciones de Pradilla, Puerto, Montero y un triple frontal de Badio para llegar al descanso con margen (50-42).

La defensa tras el intermedio: punto de no retorno
El tercer cuarto fue el momento en el que Valencia Basket decidió que el partido no iba a tener regreso. Subió una marcha atrás, cerró líneas de pase, recuperó balones y empezó a correr. En apenas unos minutos llegó el parcial que lo cambió todo: un 10-0 que obligó a Jesús Ramírez a pedir tiempo muerto con el 60-46.
A partir de ahí, Zaragoza ya no encontró continuidad. Pudo anotar por talento individual, pero el Valencia contestó cada golpe: Badio sumó tramos de mucho impacto, Montero entró en modo anotador, De Larrea mantuvo el orden y el equipo siguió aumentando la diferencia hasta el 84-61 al final del tercer cuarto.

El último cuarto, un festival: triples, transiciones, y el Roig Arena coreando
Lejos de contemporizar, los de Pedro Martínez apretaron todavía más. Hubo triples de Moore, López-Arostegui, Montero y Costello, canastas al contraataque y una defensa que provocó pérdidas, malos tiros y frustración rival. El Valencia alcanzó el centenar con algo menos de seis minutos por jugar y la renta siguió subiendo hasta un +45 que dejó el 115-73 definitivo.
Fue, además, la segunda mejor anotación de la temporada para los taronja, muy cerca del tope del curso (116 ante Bilbao), y una victoria balsámica tras los últimos resultados.

Nombres propios: Reparto total y liderazgo en días de carga
Jean Montero fue el máximo anotador del partido con 21 puntos, apareciendo especialmente cuando el duelo pedía matar el partido con puntos y energía. De Larrea dejó una actuación muy sólida (14), con triples tempranos y peso en el ritmo del equipo.
Brancou Badio (12) tuvo fases de impacto total, con puntos seguidos y trabajo en ambos lados. Moore (14) sumó amenaza exterior en el cierre, y Pradilla (11) sostuvo el juego interior y el rebote. Costello (13) respondió con oficio y acierto, y López-Arostegui (10) recuperó sensaciones desde el perímetro.
En Zaragoza, Robinson (19) y Yusta (17) fueron lo más constante, con Rodríguez (11) y Soriano (9) aportando en el tramo donde aún había partido.

Incidencias
El encuentro correspondía a la jornada 10 y se jugó aplazado tras la alerta meteorológica que impidió disputarlo el 14 de diciembre. En el Roig Arena se reunieron 9.568 espectadores. Valencia, además, respirará ahora antes de volver a competir el viernes, ante Fenerbahçe, en Euroliga.





















