El Valencia Basket inauguró el 2026 en el Roig Arena con una victoria de las que dejan poso: 103-76 ante el Baxi Manresa, undécimo triunfo liguero y sensación de equipo con varias marchas

No fue un día de vivir del triple (de hecho empezó frío), sino de construir desde la defensa, el castigo en la pintura y el vértigo en transición. Cuando apretó de verdad, el partido se partió.
Un arranque incómodo y un Manresa sin complejos
La primera fotografía del choque no fue plácida. Manresa salió liberado, enchufando desde 6,75 con Reyes y Steinbergs como principales focos, y llegó a mandar (4-9, luego 6-11). Valencia respondió con soluciones más “terrenales”: aro pasado de Pradilla, finalizaciones de Moore, rebote ofensivo y puntos cerca del aro. Pedro Martínez, fiel a su guion, no esperó demasiado para agitar la rotación y sostener intensidad.
El giro llegó tarde, pero llegó de golpe. Valencia pasó de un inicio con 0/5 en triples a encadenar cuatro aciertos casi seguidos en la recta final del primer cuarto: López-Arostegui abrió el grifo, Costello se sumó y Montero remató con dos más. El parcial de confianza dejó el 30-22 al cierre del primer acto.

Del susto al zarpazo antes del descanso
El segundo cuarto tuvo una trampa clara: cuando Valencia parecía listo para escaparse, Manresa reaccionó con una racha fulgurante. Entre triples (Gerard Fernández, Steinbergs) y presencia interior (Oriola), los visitantes armaron un 0-10 que apretó el marcador hasta el 39-38 y obligó a Pedro a pedir tiempo muerto a cinco minutos del descanso.
Ese parón cambió la escena. Reuvers cortó el golpe con un mate tras rebote ofensivo y, desde ahí, el Valencia Basket volvió a mandar con defensa, robo y carrera: Montero sumó desde la línea, Puerto y Pradilla encontraron canastas fáciles, y Moore encadenó acciones de potencia (incluido un mate que encendió a la grada). El tramo final fue demoledor: el equipo cerró la primera mitad con un 11-0 para irse al descanso con 56-42 y la sensación de tener el partido donde quería.

El tercer cuarto: aviso visitante y martillazo taronja
Tras el intermedio, Manresa intentó engancharse por dos vías: el triple (Ubal) y un plan que cargó rápido de faltas al Valencia, metiéndolo en bonus en menos de dos minutos y sacando viajes a la línea para recortar. Con el 61-52 y el runrún de partido largo, Valencia respondió como responden los equipos serios: subiendo la presión y castigando cada error.
Ahí llegó el golpe que decide partidos: un parcial de 14-0 que reventó el duelo. Hubo de todo: bandejas en transición, rebote ofensivo, una circulación que terminó en balón colgado para el 2+1 de Sako, un triple de Pradilla tras recuperación, y una canasta de López-Arostegui tras robo. Manresa paró, volvió, y tuvo que parar otra vez. De repente, el marcador respiraba con máxima ventaja y el Roig Arena olía a tarde tranquila.
Manresa aún encontró un pequeño resquicio cuando el ataque taronja se atascó y, entre Ubal, Bassas y el goteo desde el tiro libre, la renta bajó hasta 76-60. Pedro volvió a cortar el momento con un tiempo muerto y el tercer cuarto se cerró 78-63: del +23 al +15, sí, pero sin sensación real de que la victoria estuviera en peligro.

Último cuarto: fiesta con defensa, ‘Pams’ y triple dígito
El arranque del último periodo terminó de cerrar el candado: bandeja rápida de Pradilla, triple de Reuvers y otra conexión Moore–Pradilla para volver a disparar la ventaja por encima de los veinte. En medio, el Roig Arena vivió uno de sus momentos ya clásicos con la lluvia solidaria de ‘Pams’, y el partido entró en modo celebración… pero con el Valencia sin bajar el pistón.

Hubo un tramo con polémica: dos faltas señaladas a Pradilla y una técnica a Pedro Martínez calentaron el ambiente, aunque el guion no cambió. Valencia sostuvo el rebote, generó segundas opciones (mate de Reuvers, puntos de Sako en la pintura) y, sobre todo, defendió de manera que Manresa se vio obligado a sobrevivir desde el tiro libre. El dato lo resume: el equipo manresano lanzó 25 tiros libres en la segunda parte.
Con el rival anotando a base de personal y el Valencia corriendo cada vez que podía, el marcador siguió creciendo: triple de Puerto, triple de De Larrea para llegar a los tres dígitos y cierre con 103-76.

Pradilla al mando y un colectivo muy reconocible
Jaime Pradilla fue el termómetro del partido: puntos, rebote, presencia interior y también acierto exterior cuando tocó. A su lado destacaron Moore por su impacto físico y su desequilibrio, Montero por su capacidad para sumar y ordenar, y De Larrea por energía y lectura en momentos clave. Sako y Reuvers completaron un partido muy productivo cerca del aro, justo donde Valencia hizo más daño sin necesidad de vivir del triple.

Rotaciones, descartes y mirada a lo que viene
Con todos disponibles, Pedro Martínez volvió a gestionar la plantilla y dejó fuera por rotación a Darius Thompson, Kameron Taylor y Yankuba Sima, una decisión que no impidió mantener intensidad y ritmo. En clave de clasificación, el triunfo permite al Valencia acercarse al liderato, con el partido aplazado ante Casademont Zaragoza marcado en el calendario (12 de enero) como oportunidad para seguir escalando. Y, sin pausa, el siguiente reto europeo asoma ya en la semana, con otro duelo exigente en el horizonte, el jueves, ante el Estrella Roja en la Euroliga.





















