El baloncesto tiene memoria corta. Valencia Basket firmó uno de los arranques más demoledores que se recuerdan en una semifinal de Copa del Rey y acabó marchándose del Roig Arena con un 106-108 que dolerá durante mucho tiempo

El equipo de Pedro Martínez salió con Darius Thompson, Brancou Badio, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Nate Reuvers, y desde el salto inicial marcó territorio.
Si el Real Madrid golpeaba primero con Deck desde el 6,75, la réplica era inmediata con triples de Taylor y Pradilla. El plan era claro: abrir el campo, castigar desde fuera y evitar el impacto de Tavares cerca del aro.
La apuesta fue total. 14 triples intentados en el primer cuarto, 7 convertidos (50%), apenas cinco lanzamientos de dos puntos y un espectacular 34-16 al cierre del periodo. Récord anotador histórico en un primer cuarto de Copa para los taronja. Puerto, Badio, Reuvers, Montero y De Larrea se sumaban a una tormenta ofensiva que levantó a los más de 5.000 aficionados presentes.
Durante diez minutos, el anfitrión fue un vendaval.

La reacción blanca: Campazzo, Garuba, Tavares y el giro físico
El Real Madrid, dirigido por Sergio Scariolo, no tardó en ajustar. Subió líneas, endureció contactos y encontró el triple como tabla de salvación. Campazzo y Hezonja iniciaron un parcial de 0-11 que comprimió el marcador (34-25) en apenas dos minutos y medio del segundo cuarto.
Garuba cambió la energía del partido desde la defensa y el rebote ofensivo. Tavares empezó a imponerse en la pintura. Una acción antideportiva sobre el caboverdiano, muy discutida, permitió cuatro puntos que redujeron la renta a la mínima expresión (48-46). Aun así, Taylor sostuvo al equipo con un 2+1 y tiros libres clave para llegar al descanso con 54-50.
El duelo ya no era coral. Era físico. Era mental.
Tras el intermedio, Hezonja volteó el marcador con un triple y un alley-oop (58-60). Llull, Maledon y Deck castigaban cualquier error. Valencia Basket resistía con De Larrea, Costello, Sako y un Taylor que siguió compitiendo pese a un golpe en el tobillo derecho. El tercer cuarto terminó 79-77 tras un triple sobre la bocina de Costello.
Todo quedaba abierto. Todo pendía de detalles.

Montero desatado, el Roig Arena en pie y el +11 que parecía definitivo
El último acto fue una exhibición individual de Jean Montero. El dominicano asumió el peso ofensivo con una sucesión de acciones de todos los colores: penetraciones, 2+1, tiro exterior, media distancia. Diez puntos casi consecutivos que dispararon el marcador hasta el 92-84 y obligaron a Scariolo a detener el partido.
Taylor sumó otro 2+1. Montero volvió con una nueva canasta con adicional. El luminoso marcaba 98-87 a falta de 5:35.
Once puntos arriba. En casa. Con la grada rugiendo.
Parecía controlado. Pero no estaba decidido.
Tavares sostuvo a los blancos con rebotes ofensivos y tiros libres. A 1:50 del final, la ventaja se había reducido a cuatro. Montero volvió a aparecer con una entrada vertiginosa y un triple que colocaba el 106-101 a 20 segundos del final. El Roig Arena ya saboreaba la final.
Entonces llegó el golpe.

Dieciséis segundos, dos triples y el silencio
Mario Hezonja clavó un triple para el 106-104 a falta de 16 segundos. Valencia Basket sacó de fondo en largo. La defensa blanca recuperó el balón. Nueva posesión para el Real Madrid. Balón a la esquina. Otra vez Hezonja. Triple.
106-107. El pabellón pasó de la euforia al silencio en cuestión de segundos. Ver para creer.
Pedro Martínez pidió tiempo muerto con ocho segundos por jugar. La última acción fue para Montero. El dominicano atacó el aro, bien defendido, no pudo convertir. Falta posterior y Campazzo sentenció desde el tiro libre para el definitivo 106-108.
Del +11 al adiós en menos de seis minutos. De la final soñada al jarro de agua helada.

Datos que explican el drama
• 34-16 en el primer cuarto para Valencia Basket
• 14 triples lanzados en ese periodo (50% de acierto)
• 98-87 a 5:35 del final
• 106-101 a 20 segundos
• Dos triples consecutivos de Mario Hezonja en los últimos 16 segundos
• 106-108 final
Montero firmó un último cuarto descomunal y asumió la responsabilidad del tiro final. Taylor, Reuvers y De Larrea aportaron en momentos críticos. Pero el Real Madrid encontró sangre fría cuando más quemaba el balón.

La maldición del anfitrión continúa
El anfitrión volvió a quedarse a las puertas. El sueño de jugar la final de Copa en casa se desvaneció en una secuencia cruel. Valencia Basket compitió de tú a tú, dominó durante largos tramos y tuvo el partido en su mano.
Pero la Copa no entiende de méritos. Entiende de precisión en el último minuto.
Y esta vez, la precisión fue blanca.

Ficha del partido
Valencia Basket (106): Badio (10), Taylor (20), Thompson (2), Pradilla (3) y Reuvers (13) --quinteto inicial--; Puerto (7), de Larrea (10), Key (8), Montero (26), Sako (2) y Costello (5).
Rel Madrid (108): Llull (5), Campazzo (17), Hezonja (25), Deck (13) y Tavares (13) --quinteto inicial--; Lyles (4), Abalde (-), Maledon (12), Garuba (8) y Feliz (11).
Parciales: 34-16, 20-34, 25-27 y 27-31.
Árbitros: Conde, Aliaga y Manuel. Sin eliminados.

Incidencias: Un Roig Arena lleno, vivió en el intermedio el homenaje de la Liga ACB a jugadores retirados historicos como Pau Ribas, Sam van Rosson, Abrines, Nico Colom. Se cuentan por mas de 5000 los taronjas asistentes que vivieron con ánimo y apoyando al equipo en todo su desarrollo. Luego las escenas de dolor, decepción, fueron indescriptibles.






















