Las obras en la V-31, conocida popularmente como Pista de Silla, han provocado este miércoles 25 de marzo un importante colapso de tráfico en los accesos al área metropolitana de València, con largas retenciones en varias de las principales vías de entrada y salida de la ciudad.

La incidencia se ha visto agravada por el retraso en unos trabajos nocturnos que debían haber concluido a las 06:00 horas, pero que seguían activos bien entrada la mañana. Según la información de tráfico difundida a primera hora, el atasco llegó a afectar a la V-31, la V-30, la CV-36, la A-3 y también a distintos accesos urbanos de la capital.
El principal problema se ha registrado en la propia V-31, donde una avería en una grúa utilizada durante las obras obligó a mantener cortados carriles en dirección salida de València hacia Alicante, a la altura del puente sobre el río Turia. Esa situación generó una retención de al menos 13 kilómetros y obligó a desviar el tráfico desde Sedaví, a la altura del kilómetro 13, por la V-30, para reincorporarse posteriormente a la autovía. Las actuaciones corresponden al Ministerio de Transportes e incluían la instalación de un nuevo pórtico de señalización.
La afección no se ha limitado a la Pista de Silla. El efecto embudo se ha trasladado también a la V-30, donde la circulación ha sido muy lenta en distintos tramos, así como a la CV-36, la A-3 y la CV-400, que también han registrado incidencias y retenciones durante la mañana. El parte de tráfico consultado a las 08:39 horas reflejaba, además, avisos por circulación lenta o paradas esporádicas en varios puntos del entorno de Horno de Alcedo, Castellar-Oliveral, Torrent y Picassent.
Dentro de la ciudad de València, el colapso ha repercutido especialmente en Ausiàs March y el Bulevar Sur, dos de las arterias que absorben buena parte del tráfico desviado desde la V-31. La Policía Local ha intervenido para reordenar la circulación y ha cortado las vías de servicio del túnel de Antonio Ferrandis, desviando vehículos hacia Malilla, San Vicente y Camino Nuevo de Picanya. Entre los itinerarios alternativos recomendados figuran la CV-36, la A-3, la CV-400 y la CV-500, también conocida como autopista del Saler.
Estas obras se enmarcan en los trabajos de reparación y adecuación que se vienen desarrollando en la V-31 tras los daños sufridos por la infraestructura a raíz de la DANA, una situación que sigue afectando a la movilidad en uno de los corredores con más intensidad de tráfico del entorno metropolitano de València. De hecho, desde entonces continúa vigente la limitación de velocidad a 80 kilómetros por hora entre València y Alcàsser, mientras avanzan distintas actuaciones sobre la vía.

















