UCAM Murcia asfixia al Valencia Basket: rebote, defensa y Forrest para sentenciar el 92-80, segun los datos

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UCAM Murcia no ganó “por rachas”: ganó por estructura. El 92-80 es el resultado de un partido en el que el equipo de Sito Alonso sostuvo su plan con tres palancas que, en frío, pesan como plomo: eficiencia en el tiro de dos (57%), dominio del rebote (47-31) y una estrella en modo bisturí (Forrest, 30 puntos con 10/12 en tiros de dos)

Jugadores de baloncesto en acción durante un partido de UCAM Murcia contra Valencia Basket.
El UCAM Murcia se impone al Valencia Basket con un resultado de 92-80 en un emocionante partido de la Liga ACB.

Valencia Basket tuvo orgullo, incluso rozó el partido (-6), pero nunca consiguió que el encuentro se jugara a su velocidad.

El partido se rompe donde más duele: el rebote

Si hay un dato que dibuja el guion completo, es éste: UCAM 47 rebotes, Valencia 31. Y no es solo volumen: es calidad del rebote. Murcia capturó 18 ofensivos, una cifra que explica segundas y terceras oportunidades, posesiones alargadas, faltas forzadas y, sobre todo, la sensación de que cada buena defensa taronja no terminaba en balón propio.

El símbolo de esa guerra fue Wilhelm Falk: 14 rebotes (9 ofensivos) con solo 2 puntos. Es decir: no necesitó anotar para ser decisivo. En un partido igualado por momentos, Falk convirtió el rebote en una máquina de desgaste.

Forrest, el “problema” que Valencia no pudo resolver

Los números de Michael Forrest son de partido de élite: 30 puntos, con un 83% en tiros de dos (10/12) y 4/4 en libres. No es un recital de volumen, es un recital de precisión. Y además añadió 5 asistencias: cuando Valencia le cerró una puerta, él encontró una salida para el equipo.

La secuencia final lo resume: con Valencia aproximándose, Forrest aparece para cerrar el aro rival a base de canastas de alto porcentaje y castigar desde la línea cuando el partido entra en tensión. En el “clutch”, Murcia tuvo una certeza: Forrest. Valencia, en cambio, vivió de fogonazos.

Jugador de Valencia Basket realizando un mate durante un partido contra UCAM Murcia
Emocionante partido de baloncesto entre Valencia Basket y UCAM Murcia.

Valencia compite… pero su ataque no fluye como acostumbra

Valencia metió 80 puntos, pero con una eficiencia irregular:

  • 46% en tiros de dos (17/37)

  • 30% en triples (9/30)

  • 73% en libres (19/26)

El triple, que a veces es acelerador taronja, aquí fue más bien un código intermitente. Hubo manos calientes (Thompson 3/7, Moore 2/4, Costello 1/1), pero el equipo no sostuvo una continuidad. Y hay dos detalles que pesan:

  • Jean Montero se quedó en 4 puntos con 1/5 en triples y un -21. En un partido de defensas fuertes, la creación exterior sufrió.

  • Braxton Key fue a la línea muchísimas veces (2/6 TL) y eso habla de contacto y de intentos de atacar la pintura, pero también de puntos que se quedaron en el camino.

Cuando el partido se convirtió en intercambio de golpes, Murcia tuvo más claridad… y más rebote para repetir golpes.

El segundo cuarto: el primer aviso serio

El marcador al descanso (41-34) no parecía definitivo, pero el contenido sí lo era: Murcia fue metiendo el partido en su terreno, y Valencia empezó a depender de tiros libres y acciones sueltas. En ese tramo ya se intuía el gran tema: Murcia defendía y, además, terminaba posesiones con rebote. Valencia defendía… pero a menudo no cobraba la jugada.

El tercer cuarto: de ventaja a amenaza

Aquí Murcia construye la ventaja grande. La estadística global lo sostiene: 57% en tiros de dos del UCAM, y un Ennis muy eficaz cerca del aro (5/7 en tiros de dos, 18 puntos totales). Ennis no fue solo anotación: fueron faltas forzadas, ritmo, y la sensación de que Murcia tenía siempre un segundo foco ofensivo cuando Forrest descansaba o atraía ayudas.

Valencia, sin embargo, dejó una huella competitiva real: ese final del tercer cuarto con 8-0 para cerrar en 63-55 fue la señal de que aún había partido si entraban un par de triples.

Jugadores de Valencia Basket luchando por el rebote en un partido de baloncesto
El UCAM Murcia se impone al Valencia Basket en un emocionante encuentro de la Liga ACB.

El último cuarto: Valencia se pone a tiro… y se le escapa el agarre

Los minutos decisivos están escritos en el play-by-play: Valencia llega a colocarse a seis y fuerza un tramo emocional. Aparecen los triples de Omari Moore (dos seguidos que reabren el escenario), aparece el intento de correr, aparece la presión. Pero en el intercambio final pasan tres cosas:

  1. Murcia responde con tiros de altísimo porcentaje (Forrest, sobre todo).

  2. Valencia no convierte algunas posesiones clave (fallos exteriores cuando el partido pedía una más).

  3. La acción que termina de inclinarlo todo: falta de tres tiros sobre Ennis y técnica posterior, una jugada que no solo da puntos, también corta el momentum y deja el partido psicológicamente sentenciado.

A partir de ahí, Murcia ya solo tuvo que administrar con libres y una última canasta de Forrest para cerrar el 92-80.

Jugadores de UCAM Murcia y Valencia Basket compiten por el balón en un partido de baloncesto.
UCAM Murcia se impuso a Valencia Basket con un marcador de 92-80 en un emocionante encuentro.

Los nombres propios taronja: intentos, pero sin continuidad colectiva

  • Omari Moore: 15 puntos, 5/5 en libres, 2/4 en triples. Fue el principal motor de la remontada.

  • Darius Thompson: 13 puntos con 3/7 en triples; puso puntos y orden, pero también tuvo que forzar más de lo habitual.

  • Kameron Taylor: 11 puntos y un dato que cuenta partido: 4 robos. Pero también un -13, síntoma de que sus minutos coincidieron con tramos donde Murcia castigó por dentro y en el rebote.

  • Pradilla: 9 puntos y 7 rebotes; fue de los que sostuvo el contacto, aunque el rebote global se perdió.

  • Reuvers: 4 puntos, 0/3 en triples, pero 3 tapones: aportó atrás, no tanto delante.

Conclusión: Murcia ganó el partido “de adultos”

UCAM Murcia lo llevó a un partido de posesiones largas, contacto, rebote y ejecución de dos puntos. Valencia compitió, tuvo carácter para volver desde un -17 y llegó a amenazar de verdad, pero le faltó cerrar el rebote y le sobró un enemigo: Forrest en modo quirúrgico.

En noches así, el baloncesto se resume en una frase: si no te dejan correr, si no ganas el rebote y si el rival tiene un anotador que falla poco… el partido se te vuelve cuesta arriba. Y en Murcia, esa cuesta fue constante.

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