El Ayuntamiento de Catarroja ha realizado este miércoles su primer simulacro integral ante riesgo de inundaciones tras la DANA, un ejercicio de emergencias en el que han participado alrededor de 5.000 vecinos, principalmente alumnado de los centros educativos del municipio.

Durante el simulacro se recreó el paso de alerta naranja por viento a alerta roja por lluvias intensas, lo que obligó a activar el CECOPAL y los protocolos municipales de emergencia. La Policía Local comunicó la situación a la alcaldesa, Lorena Silvent, quien coordinó la sesión operativa con los distintos servicios implicados.
El municipio desplegó un sistema completo de aviso a la población mediante 30 puntos de megafonía, patrullas con altavoces, drones, redes sociales, mensajería y llamadas telefónicas a personas sin acceso digital.
Evacuaciones y atención a colectivos vulnerables
El ejercicio priorizó la comunidad educativa, el centro urbano, el tejido comercial e industrial y los colectivos vulnerables. Entre las actuaciones se simuló la evacuación de una familia residente en una vivienda en planta baja, trasladada a la plaza de la Llotgeta como punto seguro por voluntariado formado en emergencias.
Además, se realizó seguimiento en tiempo real del barranco del Poyo mediante webcams y se cortaron calles y túneles para recrear una situación real de inundación.
El consistorio ha explicado que el objetivo es mejorar la seguridad y la autoprotección ciudadana, así como crear una red local de voluntariado coordinada con líderes vecinales y los Comités Locales de Reconstrucción (CLER).
La alcaldesa de Catarroja ha señalado que “lo importante es saber que estamos protegidos y coordinados, pero también que contamos con protocolos claros para actuar en cada momento”.
Simulacros anuales y formación
El ejercicio ha servido para evaluar la capacidad de respuesta municipal y permitirá elaborar un plan de formación específico, adquirir nuevo material de emergencias e incorporar mejoras en los protocolos.
El Ayuntamiento de Catarroja prevé institucionalizar la realización de un simulacro anual dentro de su estrategia de preparación ante futuras emergencias climáticas.














