El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha aceptado este miércoles la petición del president de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, de crear una comisión mixta sobre la DANA.

El nuevo presidente valenciano ha presentado a Sánchez un plan con "Cien acciones para avanzar juntos" con reivindicaciones históricas de esta comunidad y necesidades surgidas en los últimos tiempos, especialmente después de la DANA del 29 de octubre de 2024.
Entre esas necesidades se incluía la comisión mixta sobre la DANA, que Sánchez se ha comprometido a constituir y en la que estarán representados el Gobierno, la Generalitat, la Diputación de Valencia y los municipios afectados por la DANA.
"Necesidad imperiosa" del trasvase Tajo-Segura

Asimismo, ha puesto de relieve "el problema" que, a su juicio, existe por los caudales ecológicos y, ante esta situación, ha solicitado que se active una Comisión Técnica del Agua.
Así lo ha explicado el jefe del Consell en una rueda de prensa ofrecida tras ser recibido en La Moncloa por Sánchez, al que ha hecho llegar las principales reivindicaciones de la Comunitat Valenciana.
En materia de agua, Pérez Llorca ha visto en esta reunión "poca voluntad de diálogo" de Pedro Sánchez. Él ha incidido en que el Ejecutivo central está haciendo una apuesta por el agua desalada y por una "desaladora importante" en Torrevieja que va a permitir ese abastecimiento de agua.
Por su parte, el dirigente autonómico ha remarcado que "hay un problema con el aumento de los caudales ecológicos que está imposibilitando que el agua llegue al Segura y eso se tiene que solucionar".
En este punto, ha informado de que ha abogado por una Comisión Técnica del Agua donde se elaboren informes por parte de especialistas y que, en base a ellos, "se establezca cuál es el caudal ecológico y no en reglamentos que han sido aprobados y que consideramos desde la Comunitat Valenciana que no ha habido ese rigor técnico".
Llorca ha agregado que también "ha intentado hacer ver" a Sánchez que "por mucho que se apueste por la desaladora de Torrevieja, en el caso de la Comunitat Valenciana, si la instalación para canalizar esa agua desalada no está hecha, supone una inversión de más de 600 millones, y ya no nos llega agua del trasvase, pues estamos poniendo ya en peligro toda la huerta alicantina".
El presidente de la Genralitat ha advertido que "Son muchos puestos de trabajo y es una pérdida millonaria para nuestra provincia" y ha insistido en que "si se quisiese hacer la apuesta por la desaladora, lo que no se puede es recortar el trasvase hasta que la instalación esté en funcionamiento y esté llegando el agua a los regantes".



















