El entrenador del Valencia Basket reconoce que el equipo perdió fluidez tras el descanso, pero destaca la capacidad del grupo para sostener la ventaja, tirando de "oficio", en los momentos decisivos

Una pista históricamente complicada
El técnico del Valencia Basket, Rubén Burgos, analizó la trabajada victoria de su equipo en la pista del Lointek Gernika Bizkaia (67-68), un partido que las taronja llegaron a tener muy controlado pero que terminó resolviéndose en un final de máxima tensión. El entrenador valenciano destacó el valor del triunfo en un escenario tradicionalmente exigente.
“Ha sido un partido duro, muy parecido a lo que esperábamos cuando vienes a jugar a Maloste. Es una cancha que históricamente nos exige mucho y sabíamos que aquí siempre hay que competir al máximo. Hemos empezado con mucha concentración y ejecutando bien el plan de partido, lo que nos ha permitido abrir una ventaja importante”, explicó.
La caída ofensiva tras el descanso
El Valencia Basket llegó a dominar el encuentro por veinte puntos mediado el tercer cuarto, pero el partido cambió de guion a partir de ese momento. Burgos señaló que la pérdida de eficacia ofensiva y algunas imprecisiones permitieron al conjunto vasco regresar al encuentro.
“Parecía que teníamos el partido bien encaminado a mitad del tercer cuarto, pero a partir de ahí cambió mucho la dinámica. Nuestro desacierto ofensivo ha sido clave. Los porcentajes ya no fueron los mismos que en la primera parte y además acumulamos pérdidas y faltas en ataque. Eso generó dudas y permitió que Gernika encontrara ritmo y confianza”, señaló.
El entrenador también reconoció que las rotaciones y algunos momentos de indecisión favorecieron que el encuentro entrara en un tramo final mucho más igualado de lo previsto.

La defensa y el oficio para cerrar el partido
A pesar de las dificultades ofensivas, Burgos destacó la capacidad del equipo para sostener el partido desde la defensa y mantener la calma en los momentos más delicados.
“Hemos logrado mantener un buen nivel defensivo en muchos momentos del partido. Tuvimos problemas en algunas situaciones de bloqueo directo, pero hicimos un par de ajustes en el tramo final que nos ayudaron a controlar mejor esas acciones y a proteger la ventaja”.
El técnico valoró especialmente la experiencia del grupo para manejar un desenlace ajustado. “Aunque después del descanso bajamos nuestro nivel y perdimos tanto el tercer como el cuarto cuarto, el equipo mostró oficio para gestionar el final. Eso nos permitió amarrar una victoria muy importante que nos mantiene en la zona alta de la clasificación”.

Mirando al parón internacional
El calendario ahora da paso a un parón por compromisos internacionales, una pausa que el entrenador taronja afronta con el deseo de que las jugadoras regresen en las mejores condiciones para el tramo decisivo del curso.
“Ahora llega el parón de selecciones. Esperamos que todas las jugadoras que participen en las ventanas y torneos premundiales tengan buenas experiencias y, sobre todo, que regresen sanas y motivadas para afrontar el final de temporada”.
Burgos también quiso tener un gesto hacia el rival y la afición valenciana. “Le deseamos la mejor de las suertes al Gernika en lo que queda de competición y nosotros ya tenemos ganas de volver a jugar en el Roig Arena y compartir otro partido con nuestra gente”.






















