El equipo de gobierno de Meliana ha anunciado que dará un nuevo impulso a la tramitación del Plan General Estructural y tras acusar al anterior ejecutivo local y autonómico de haber dejado en riesgo el expediente por no atender en plazo requerimientos vinculados a su desarrollo urbanístico.

La alcaldesa de Meliana, Trini Montañana, ha señalado que el actual ejecutivo instará a “todos los organismos afectados” a actuar con la diligencia necesaria para culminar el nuevo planeamiento urbanístico. La primera edil ha defendido además que este plan “inició el Partido Popular en su anterior etapa de gobierno” y ha asegurado que ese impulso “ha faltado en los últimos años”.
En este sentido, Montañana ha explicado que el equipo de gobierno pretende introducir modificaciones en el documento para adaptarlo a las necesidades actuales de Meliana. La alcaldesa ha indicado que el tiempo transcurrido desde la aprobación provisional del texto y los dos años de gestión municipal les han permitido detectar aspectos susceptibles de mejora tras escuchar a vecinos y vecinas.
Entre los cambios planteados, el gobierno local prevé mantener la protección del patrimonio arquitectónico y etnológico de Meliana, aunque adaptando determinadas exigencias “a la realidad del siglo XXI”. También defiende preservar la trama urbana tradicional y revisar cuestiones ligadas a retranqueos y voladizos en distintos puntos del casco urbano.
Asimismo, el ejecutivo municipal plantea intervenir en el polígono de la Closa para adaptar las exigencias constructivas a las necesidades actuales e incorporar medidas frente al riesgo de inundaciones en la zona del camí del Barranquet. A ello suma la voluntad de actuar en ámbitos pendientes de desarrollo urbanístico para facilitar la promoción y construcción de viviendas, incluidas viviendas de protección pública y alquiler para jóvenes.
Según ha detallado la alcaldesa Trini Montañana, también se contemplan planteamientos “más sencillos” para desbloquear sectores como Roca, donde considera difícil de aplicar el PRIM, y la UA1 del barrio Batalla, que a juicio del gobierno municipal presenta un tamaño excesivo para desarrollarse en una sola fase.
Por su parte, Pedro Cuesta ha asegurado que el contacto diario con la ciudadanía ha permitido conocer mejor los problemas urbanísticos del municipio y ha defendido que el objetivo del actual ejecutivo es buscar soluciones “sin imposiciones”. En esa línea, Cuesta ha reclamado una explicación pública al exalcalde Josep Riera y a su anterior equipo de gobierno por la gestión del expediente del Plan General.
El edil también ha vinculado este retraso a las dificultades para avanzar en políticas de vivienda, aunque ha sostenido que, gracias a las gestiones de la alcaldesa y a la colaboración de la Generalitat, esperan que la tramitación pueda reconducirse “en breve” y volver a su cauce normal.

















