El entrenador de Valencia Basket destacó la serenidad del equipo cuando el partido se apretó en el último cuarto ante el Gran Canaria. También valoró el mérito de cerrar la primera vuelta en segunda posición, aunque restó trascendencia al hecho de ser cabeza de serie en la Copa del Rey.

Tras romper una racha negativa de casi diez años sin ganar en Liga Regular en la pista del Dreamland Gran Canaria, el conjunto taronja se impuso por 80-90 y certificó su condición de cabeza de serie para la Copa del Rey que se disputará en febrero en el Roig Arena. Un triunfo de peso que dejó satisfecho a Pedro Martínez, especialmente por la gestión emocional del equipo en los momentos de mayor presión.
Valoración del encuentro
El técnico explicó que el equipo completó un partido sólido, construyendo una ventaja importante en el segundo cuarto y ampliándola tras el descanso. Sin embargo, asumió que el rival reaccionó con lógica. El aumento de la agresividad defensiva del Gran Canaria y su acierto desde el triple permitió a los locales reducir la diferencia hasta colocarse a solo cuatro puntos. En ese escenario, Martínez subrayó la capacidad de sus jugadores para mantener la serenidad y no precipitarse cuando el ambiente y el marcador apretaban.
La importancia del tiempo muerto
El entrenador relativizó el peso táctico del tiempo muerto en esos instantes clave, señalando que muchas veces su efecto principal es romper el ritmo del equipo que viene lanzado. Más allá de ajustes concretos, destacó el valor del parón para frenar la inercia rival y permitir que sus jugadores recuperaran el control mental en un contexto especialmente exigente, con el público apretando y el partido completamente abierto.

Balance de la primera vuelta
Martínez felicitó al grupo por finalizar la primera vuelta en segunda posición, reconociendo el mérito que supone en una Liga ACB tan igualada. Admitió que al equipo le habría gustado terminar primero, pero recordó que en una competición tan competitiva es normal perder partidos dolorosos y también lograr victorias de prestigio en pistas complicadas. En ese sentido, dio por buena la primera mitad del campeonato y puso el foco en preparar cuanto antes el inicio de la segunda vuelta.
La Copa del Rey, sin obsesiones
Sobre la condición de cabeza de serie, el técnico fue claro al restarle una importancia excesiva. Señaló que todavía faltan varias semanas y que lo verdaderamente determinante será llegar al torneo en un buen momento de confianza y estado físico. Con el alto nivel de todos los equipos clasificados, anticipó una Copa muy exigente, recordando además que históricamente no ha sido una competición especialmente favorable para el club, aunque sí ilusionante para todos.






















