La Pobla de Farnals celebró el pasado fin de semana la festividad de San Antonio Abad, una fiesta organizada por la Penya de Sant Antoni en colaboración con el Ayuntamiento de La Pobla de Farnals.

El sábado 17 de enero tuvo lugar la tradicional misa en honor al santo en la parroquia de San José y, posteriormente, la Penya Sant Antoni organizó la tradicional hoguera, acompañada de fuegos artificiales, junto a la parroquia.
El domingo 18 la popular festividad siguió con la tradicional bendición de animales, durante la mañana mascotas de todo tipo, desde tortugas y hámsteres hasta perros, gatos y caballos, desfilaron por la avenida País Valencià en una ceremonia cargada de simbolismo y devoción.
Mientras tenía lugar la bendición de los animales, desde primera hora de la mañana se llevaba a cabo la elaboración de las 35 calderas. El maestro calderero Víctor Iborra fue el encargado de coordinar la preparación de la receta tradicional y el trabajo del equipo que, año tras año, participa en esta celebración, garantizando una elaboración homogénea en todas las calderas. La preparación del guiso se apoya en la implicación voluntaria de personas de todas las edades y en una organización perfectamente coordinada: desde las 9 de la mañana, un grupo —formado mayoritariamente por mujeres— se encarga de preparar y pelar los ingredientes, mientras que otro grupo se ocupa de la limpieza de los 35 calderos. Por su parte, el equipo de cocina, bajo la supervisión del maestro calderero, distribuye las tareas entre el control de la leña, la incorporación de los ingredientes en el momento adecuado y el removido constante de las calderas.
Vecinos y vecinas del municipio y de localidades de alrededor se acercaron a las tradicionales calderas, un evento que cada año atrae a más asistentes. Este año se sirvieron más de 7.000 raciones generosas elaboradas en 35 calderas que estuvieron cocinando a fuego lento desde primera hora de la mañana cerca de 1.700 kilos de ingredientes de productos locales, así como 3.500 morcillas, 3.500 chorizos y más de 3.000 litros de agua.
La plaza de la Generalitat volvió a ser el punto de encuentro de la jornada, donde numerosas personas, con ticket previamente adquirido, esperaron su turno para recoger la ración de caldera en un ambiente festivo.

















