El Ayuntamiento de Albal, a través del Centre Verd, ha comenzado esta semana el tratamiento para controlar y eliminar la proliferación de colonias de procesionaria, cuya aparición este año se ha adelantado al mes de febrero debido a las condiciones climáticas.
La brigada del Centre Verd ha centrado sus esfuerzos en la retirada de nidos en los diferentes puntos en los que se había notificado su presencia, tanto por parte del propio equipo municipal como por vecinos de la localidad. Entre las zonas intervenidas se encuentran el parque de Benamà, el parque de San Carlos y otras áreas con arbolado sensible.
La eliminación de los bolsones se realiza de forma manual, garantizando una actuación directa y eficaz. En aquellos casos en los que no es posible acceder a los árboles por su altura o ubicación, se emplean trampas de captura específicas para frenar la expansión de la plaga.
Aparición cada vez más temprana
El año pasado, la presencia de procesionaria se registró a mediados de marzo, mientras que este año se ha adelantado al mes de febrero. La evolución de la plaga puede variar en función de factores como las altas temperaturas durante el invierno, la escasez de precipitaciones o los efectos del cambio climático, que está alterando los ciclos biológicos de numerosas especies.
Prevención durante todo el año
Con carácter preventivo, durante los meses de agosto y septiembre se aplica el método de la endoterapia, una técnica empleada en arboricultura y fitosanidad para proteger árboles frente a plagas, enfermedades o deficiencias nutricionales. Este sistema consiste en la inyección directa de productos fitosanitarios en el sistema vascular del árbol, evitando la pulverización aérea o la aplicación al suelo y reduciendo así la contaminación ambiental, además de ofrecer un efecto más prolongado.
Otro de los tratamientos que se realiza a lo largo del año es la instalación de trampas de feromonas en el mes de junio, con el objetivo de capturar a la mariposa de la procesionaria del pino, conocida científicamente como Thaumetopoea pityocampa, y reducir su reproducción para frenar futuras colonias.
Estos trabajos preventivos se centran especialmente en zonas como el Replà de la Ermita de Santa Ana y otras áreas con alta concentración de pinos, donde en años anteriores los nidos aparecieron de forma prematura.
Contrario a la creencia popular, la procesionaria no afecta únicamente a los pinos, sino que también es frecuente en cedros. Su nombre proviene de la característica forma en que estas orugas se desplazan en fila, avanzando unas tras otras como si participaran en una procesión.
Recomendaciones ante el contacto
Desde el consistorio se recuerda que el contacto con la procesionaria puede provocar reacciones cutáneas, oculares y respiratorias debido a sus pelos urticantes. En caso de exposición, se recomienda no rascar ni frotar la zona afectada; lavar con abundante agua y jabón neutro utilizando agua fría o templada, nunca caliente; aplicar frío local; evitar la exposición al sol; y utilizar antihistamínicos si fuese necesario bajo recomendación sanitaria.
Ante dificultad para respirar, inflamación severa o cualquier reacción alérgica intensa, es imprescindible acudir de inmediato a un centro sanitario.
El Ayuntamiento de Albal insiste en la importancia de no manipular los nidos ni las orugas y comunicar cualquier avistamiento a los servicios municipales para garantizar una intervención segura y eficaz.



















