La incertidumbre geopolítica vuelve a sobrevolar el cielo de la capital del Turia. La Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunitat Valenciana (Hosbec) ha encendido las alarmas al manifestar su preocupación por los efectos que la guerra en Oriente Próximo podría acarrear para el turismo en Valencia ciudad a medio y largo plazo.

Aunque la ciudad vive actualmente un momento de gran dinamismo tras las Fallas y de cara a la campaña de Pascua, los hoteleros temen que la prolongación del conflicto bélico termine pasando factura a la rentabilidad y a la llegada de visitantes internacionales.
El turismo estadounidense y asiático, en el punto de mira
Valencia ha realizado en los últimos años un esfuerzo ingente por posicionarse en mercados emisores lejanos, especialmente el de Estados Unidos, que se ha convertido en un perfil de visitante de alto poder adquisitivo clave para los hoteles de lujo del centro y la fachada marítima.
Desde la patronal advierten que este tipo de turista es "extremadamente sensible" a los conflictos bélicos internacionales. El temor es que una percepción de inseguridad global o el encarecimiento de las rutas aéreas provoque cancelaciones o un descenso en las reservas de cara a la temporada alta de verano en la ciudad.
La amenaza de los costes operativos en la capital
Pero no solo preocupa la llegada de viajeros. Los hoteles de Valencia se enfrentan de nuevo al fantasma de la inflación energética. La guerra en Oriente Próximo presiona directamente el precio del gas y la electricidad, suministros básicos para el funcionamiento de los establecimientos hoteleros de la ciudad.
"Un incremento en los costes de la energía y de las materias primas en la cadena de suministros alimentarios podría asfixiar los márgenes de beneficio que tanto ha costado recuperar", apuntan desde el sector. Esto obligaría a los empresarios locales a elegir entre absorber los costes o trasladarlos al precio final de las habitaciones, lo que podría restar competitividad a Valencia frente a otros destinos urbanos europeos.
Valencia como "destino refugio"
Pese a los nubarrones, los hoteleros confían en la resiliencia de la marca Valencia. La ciudad es percibida como un destino seguro, amable y con una oferta cultural y gastronómica sólida. Hosbec confía en que, si el mercado de larga distancia se resiente, el turista nacional y el europeo de proximidad (británicos, franceses y alemanes) sigan eligiendo la capital valenciana como su "destino refugio".
Por el momento, el sector pide prudencia a las administraciones y una monitorización constante de la situación para reaccionar con campañas de promoción específicas si se detecta una caída en los mercados estratégicos para la economía local.























