El pleno del València ha aprobado este lunes de forma definitiva, en la sesión ordinaria de diciembre, la modificación del topónimo oficial de la ciudad para adoptar una denominación bilingüe en castellano y valenciano: Valencia y Valéncia, con tilde cerrada en la versión en valenciano. La propuesta ha salido adelante con los votos del gobierno municipal, formado por PP y Vox, y el rechazo de los grupos de la oposición, Compromís y PSPV.

Una vez aprobado definitivamente por el pleno, el acuerdo será remitido a la Generalitat Valenciana, que es la administración competente para determinar los nombres oficiales de los municipios de la Comunitat Valenciana y deberá resolver si acepta o no la modificación propuesta.
El cambio del topónimo llega al pleno tras la desestimación de las 1.041 alegaciones presentadas durante el periodo de exposición pública posterior a la aprobación inicial. Según el informe municipal, estas alegaciones fueron rechazadas al considerarse que no estaban suficientemente fundamentadas y que muchas de ellas respondían a modelos de texto similares.
La propuesta del gobierno local se apoya en un estudio técnico elaborado por el lingüista y académico de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Abelard Saragossà, encargado por el Ayuntamiento para analizar la denominación oficial de la ciudad y su forma ortográfica.
Durante el debate plenario, los grupos de la oposición cuestionaron la iniciativa al considerar que invade competencias de la AVL y advirtieron de posibles efectos jurídicos, lingüísticos y económicos derivados del cambio. También pusieron el acento en el elevado número de alegaciones presentadas y en el uso de la tilde cerrada en la versión valenciana del topónimo.
Por su parte, desde el equipo de gobierno se defendió que el expediente se ha tramitado conforme al Decreto 69/2017, que regula el procedimiento para la alteración de los nombres de los municipios, y que el proceso ha contado con garantías administrativas, participación pública y respaldo de los servicios jurídicos municipales. El ejecutivo local insistió en que la decisión final corresponde a la Generalitat y que la actuación municipal no sustituye ni excluye el papel de la AVL.
Con este acuerdo, el Ayuntamiento de València culmina la tramitación municipal del cambio de denominación, a la espera ahora del pronunciamiento definitivo de la administración autonómica.





















