El avance de los trabajos de vallado de la línea C-3 a su paso por Xirivella ha reactivado una vieja reivindicación del municipio: la ejecución del túnel pendiente entre la avenida Virgen de los Desamparados y la zona del polideportivo. El Ayuntamiento considera que el nuevo cerramiento mejora la seguridad, pero insiste en que también agrava el efecto barrera que sigue provocando la infraestructura ferroviaria en la localidad.

La alcaldesa de Xirivella, Paqui Bartual, ha señalado que toda actuación que refuerce la seguridad “es bienvenida”, aunque ha advertido de que Adif no debería limitar su intervención a medidas parciales. En ese sentido, Paqui Bartual ha defendido que “si se está actuando ya sobre la infraestructura, es el momento de dar un paso más y ejecutar la conexión subterránea entre la avenida Virgen de los Desamparados y el polideportivo”, una infraestructura que el gobierno local considera prioritaria para mejorar la movilidad y la accesibilidad.
Desde el Ayuntamiento subrayan además que esa conexión no solo serviría para coser urbanísticamente el municipio, sino también para responder al futuro desarrollo de la zona de Alqueria Alta, donde se proyecta un plan especial de urbanización que incrementará la actividad y las necesidades de paso entre ambos lados de la vía. Paqui Bartual ha afirmado que se trata de “eliminar barreras físicas y garantizar una conexión segura y accesible entre zonas que hoy siguen separadas por la vía del tren”.
El consistorio sostiene que la integración de la infraestructura ferroviaria en el entorno urbano es una responsabilidad directa de Adif y reclama que esa actuación pendiente se incorpore a las intervenciones necesarias en Xirivella. La alcaldesa ha insistido en que el vallado puede reducir cruces indebidos y mejorar la seguridad, pero entiende que, sin nuevas conexiones, la ciudad seguirá soportando una fractura urbana que condiciona la movilidad diaria de vecinos y vecinas.

















