La ciudad de València ha vivido una tarde de extrema inestabilidad meteorológica marcada por fuertes chubascos, granizo y una intensa actividad eléctrica. El episodio más crítico se ha registrado en el Aeropuerto de València, donde la violencia de las tormentas ha obligado a desviar un total de nueve vuelos que tenían prevista su llegada al aeródromo valenciano.

Fuentes de Aena han confirmado que la operatividad para los aterrizajes se ha podido restablecer poco antes de las 18:30 horas, tras una tarde de complicaciones en la que incluso vuelos procedentes de destinos internacionales como Marrakech han tenido que ser derivados a aeropuertos alternativos (como Barcelona) debido a la presencia de granizo y tormentas sobre la pista.
Actividad eléctrica y granizadas
En el núcleo urbano, el granizo ha hecho acto de presencia de forma intermitente, dificultando la visibilidad y el drenaje en las vías públicas. Según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), aunque la intensidad ha bajado levemente al cierre de la tarde, la ciudad continúa bajo el radio de acción de las tormentas. Se ha detectado una importante actividad de rayos que afecta especialmente a la zona sur de la capital, en el eje que conecta la ciudad con localidades vecinas como Silla y Catarroja.
Servicios de emergencia en alerta
Pese a que el grueso de las acumulaciones de agua (superiores a los 200 l/m²) se ha localizado en la comarca de la Ribera, en la ciudad de València y su área metropolitana los bomberos permanecen en alerta máxima. Durante la tarde se han atendido avisos por filtraciones de agua en bajos en zonas periféricas como Paterna.
El Ayuntamiento mantiene activas todas las restricciones de seguridad, incluyendo el cierre de parques, jardines y la suspensión de toda la agenda navideña al aire libre, ante la previsión de que las lluvias y la actividad eléctrica persistan hasta la medianoche.
















