El debate sobre la moción para instar a la alcaldesa de Torrent a someterse a una cuestión de confianza terminó antes de comenzar. El equipo del gobierno local de PP y Vox decidió excluir la iniciativa del orden del día del pleno ordinario de enero tras apoyarse en un informe del secretario municipal, una decisión que derivó en el abandono de la sesión por parte de los grupos de la oposición, PSPV y Compromís.

Competencia exclusiva de la alcaldesa según el Informe
Sin embargo, antes de que el punto pudiera debatirse, el ejecutivo local solicitó un informe a la Secretaría municipal para determinar si la iniciativa era procedente. El documento concluye que la propuesta “invade competencias exclusivas de la presidencia”, al considerar que únicamente la alcaldesa puede plantear una cuestión de confianza y siempre por iniciativa propia, no a propuesta de los grupos políticos ni del pleno.
El informe del secretario municipal señala expresamente que “plantear una cuestión de confianza es una competencia exclusiva del alcalde”, y añade que el contenido de la iniciativa se ajustaría más a la figura de un ruego o una pregunta, al tratarse de una interpelación política sin efectos jurídicos directos. Con base en este criterio, el gobierno municipal decidió no incluir la moción en el orden del día, lo que impidió su debate y votación.
La oposición abandona el pleno en señal de protesta
La exclusión del punto provocó la reacción inmediata de la oposición. Los grupos del PSPV y Compromís cuestionaron la legalidad de la decisión y defendieron que el reglamento municipal obliga a incluir las mociones presentadas en tiempo y forma como parte de la función de control político al gobierno local.
El portavoz socialista, Andrés Campos, ha afirmado que la inclusión de las mociones en el orden del día “no es discrecional, sino obligatoria”, y ha defendido que instar a la alcaldesa no supone invadir competencias, sino ejercer un mecanismo de impulso político. En la misma línea, el portavoz de Compromís, Xavier Martí, ha señalado que impedir el debate supone privar a la oposición de su derecho a presentar propuestas vinculadas al principal asunto de la política municipal: los presupuestos.
Tras expresar su desacuerdo durante el pleno, los concejales de PSPV y Compromís abandonaron la sesión como gesto de protesta, sin descartar la adopción de otras medidas al considerar que se han vulnerado sus derechos como representantes de la ciudadanía.
Un pleno sin debate y con tensión política
Durante la sesión, el secretario municipal se ratificó en el contenido de su informe. Por su parte, la alcaldesa Amparo Folgado lamentó la salida de la oposición y señaló que la cuestión “podría haberse tratado con tranquilidad” en el turno de ruegos y preguntas, defendiendo que respetar el criterio del secretario municipal “es respetar la democracia y la legalidad”.
El no debate de la moción y la posterior marcha de PSPV y Compromís vuelven a poner de manifiesto el delicado equilibrio entre los dos bloques formados por PP y Vox y por PSPV y Compromís con el exedil de Vox Guillermo Alonso del Real como factor desequilibrante en uno u otro sentido.
















