Lo que comenzó como un gesto de apoyo en los momentos más oscuros tras la catástrofe de la DANA se ha transformado hoy en un vínculo indisoluble. El municipio de Zarra, representado por su alcalde Raúl Martínez, ha devuelto hoy la visita institucional a Aldaia, participando activamente en los actos centrales de las Fallas 2026. Este encuentro no solo cumple una promesa personal, sino que simboliza la capacidad de los municipios pequeños para vertebrar la solidaridad en la Comunitat Valenciana.

Un compromiso de honor: de las Fallas de Invierno a la Ofrenda
El origen de esta relación se remonta al pasado diciembre, cuando Aldaia —todavía en proceso de recuperación— fue invitada de honor en las Fallas de Invierno de Zarra. En aquel emotivo encuentro, las Falleras Mayores de Aldaia, Marta García Pelufo y Vega Navío López, fueron nombradas Falleras Mayores de Honor de Zarra.
Hoy, Raúl Martínez, acompañado por el secretario municipal Alfonso Pérez, ha hecho efectiva su promesa de vivir las Fallas en el corazón de l'Horta Sud. "Me contagié del espíritu fallero que trajisteis a Zarra. Fue una convivencia casi familiar que me despertó un profundo cariño por esta cultura", ha declarado Martínez durante la recepción oficial.
La Ofrenda: el momento de máxima fraternidad
El punto álgido de la jornada tendrá lugar esta tarde, cuando el alcalde de Zarra desfile en la Ofrenda de flores, integrándose en la comitiva junto al alcalde de Aldaia, Guillermo Luján, la Junta Local Fallera y las nueve comisiones del municipio. El recorrido culminará ante el cadafal de la Mare de Déu en la plaza de la Constitución, un acto cargado de simbolismo donde la pólvora y las flores sirven para agradecer la ayuda mutua entre pueblos.
Guillermo Luján ha querido destacar la importancia de esta visita: "El gesto de Zarra ha sido un motivo de esperanza tras el desastre. Recordamos con mucha emoción nuestra visita al Valle de Ayora y hoy es un orgullo recibirlos en nuestra casa".
La lucha contra la despoblación a través de la cultura
Zarra, con apenas 360 habitantes, ha demostrado que el tamaño de un municipio no limita su capacidad de impacto social. Sus Fallas de Invierno (celebradas del 6 al 8 de diciembre) no solo nacieron para combatir la despoblación y dinamizar la economía local, sino que en su última edición funcionaron como un potente altavoz de visibilidad para las zonas afectadas por la inundación, especialmente para Aldaia.
Un puente que mira al futuro
La relación no termina con la Ofrenda. Mañana, día de Sant Josep, dos festeras de Zarra se sumarán a los actos oficiales de Aldaia, participando en la jornada grande hasta el momento de la cremà.
Este "puente de solidaridad" evidencia cómo la tragedia de la DANA ha generado nuevas redes de afecto y compromiso entre comarcas. Zarra y Aldaia consolidan así una relación que va más allá del protocolo, basada en la empatía, la cercanía y el orgullo compartido por la identidad valenciana.



















