Agentes de la Policía Nacional han detenido en Valencia a dos varones como presuntos autores de un delito de robo con fuerza cometido en la tarde de ayer en un establecimiento de compraventa de joyería, tras fracturar el escaparate con un martillo y darse a la fuga a bordo de una moto sustraída. Gracias a la colaboración ciudadana, los agentes los interceptaron en un bar de la ciudad.

Los hechos tuvieron lugar ayer sobre las cinco de la tarde en el distrito valenciano de Abastos, cuando un testigo observó a dos individuos que circulaban en motocicleta por la acera. A la altura de un comercio de joyería, uno de ellos descendió del vehículo y, utilizando un martillo, fracturó el escaparate del establecimiento, introduciendo el brazo en su interior y apoderándose de diversas piezas de joyería, que fueron guardadas en una mochila. Posteriormente, ambos huyeron rápidamente del lugar a bordo de la motocicleta.
El testigo, que se desplazaba en una bicicleta eléctrica, siguió a los sospechosos, comprobando cómo estos abandonaban el vehículo entre unos contenedores, y se deshacían de los cascos que portaban y de las prendas de ropa. Tras alertar de lo sucedido a la sala CIMACC 091, los agentes del Grupo de Respuesta Inmediata a la Criminalidad (GRIC) contactaron directamente con él para ampliar más información, desplazándose rápidamente a la zona donde después de diversas batidas, los policías lograron localizar a los sospechosos en un establecimiento de hostelería, donde se encontraban al parecer celebrando el atraco, siendo en esos instantes interceptados.
En el momento del cacheo de seguridad, se les intervinieron multitud de piezas de joyería sustraídas, el martillo utilizado para fracturar la luna del escaparate y dos expositores cilíndricos, todo ello en el interior de una mochila. Igualmente, se recuperaron los cascos y las prendas de ropa utilizadas durante el robo y que habían sido arrojados por los detenidos a la vía pública durante su huida.
Emplearon una moto robada para huir del lugar
En cuanto a la motocicleta empleada, tras comprobar el número de bastidor, los agentes verificaron que figuraba como sustraída en la localidad de Xirivella. Igualmente, la placa de matrícula que portaba no correspondía con dicho vehículo, sino con otra que constaba de baja definitiva desde 2024.
Por otro lado, los agentes se entrevistaron con la empleada del establecimiento afectado, quien manifestó que, mientras atendía a unos clientes, escuchó fuertes golpes en el escaparate, comprobando cómo el cristal había sido fracturado y cómo uno de los autores introducía la mano en el interior para sustraer varios expositores de pulseras.
Los detenidos están a la espera de pasar a disposición de la autoridad judicial como presuntos responsables de un delito de robo con fuerza, así como por robo y hurto de uso de vehículo y falsedad documental.






















