Detienen a un estafador sentimental y a su pareja tras engañar a una mujer de Mislata y obtener más de 100.000 euros

0
142 lecturas

La Policía Nacional ha detenido a un hombre de 45 años como presunto estafador que obtenía dinero mediante el engaño sentimental a mujeres (entre ellas una de Mislata) a las que manipulaba psicológicamente y les pedía ingresos, llegando a obtener más de 100.000 euros, alegando problemas personales, hechos sobrevenidos o inversiones.

Coche de la Policía Nacional con logo y matrícula visible
Imagen de un coche de la Policía Nacional estacionado en la calle.

La verdadera pareja del estafador, una mujer de 44 años, también ha sido detenida ya que presuntamente actuaba como cómplice en el fraude, según ha informado este miércoles la Policía Nacional en un comunicado.

De las pesquisas se desprende que este hombre ha obtenido más de 100.000 euros mediante manipulación psicológica y engaños, «argucias que calaban aún más en las mujeres ya que buscaba un perfil en sus víctimas en las que su situación personal y ánimo estaban mermados por estar pasando por una enfermedad».

Se trataba de un estafador sentimental que contactaba con mujeres a través de redes sociales, con las que establecía relaciones personales dotadas de cierta profundidad y se ganaba su confianza mediante la comprensión y empatía. De este modo, creaba el clima perfecto para luego solicitarles cantidades de dinero, aludiendo a problemas personales o necesidades sobrevenidas.

Una de las víctimas acudió a la comisaría para denunciar los hechos, tras darse cuenta que lo que pensaba que era un préstamo desinteresado a quien era su novio no era más que una estafa.

La Policía destaca «la manipulación psicológica» desarrollada por el detenido para culpabilizar a las víctimas y pedirles ingresos alegando problemas personales, hechos sobrevenidos o inversiones. Con el mismo método logró engañar a varias mujeres, una de ellas localizada en Mislata.

Para los investigadores es significativo la vulnerabilidad buscada en las víctimas, perfiles más fáciles de engañar por estar pasando por problemas de salud o procesos psicológicos, lo que le facilitaba obtener la plena confianza de ellas para luego plantear una serie de engaños, todos con la finalidad de obtener ingresos económicos, que recibía mediante bizum o transferencia.

Primero establecía lazos emocionales con las mujeres, no solo a través de las redes sino que con alguna víctima llegó a quedar personalmente. En un principio se mostraba sincero, relatando un oscuro pasado fruto de errores juveniles, para a continuación presentarse como un hombre muy comprensivo y paciente de acuerdo con los momentos y dificultades por las que pasaban las víctimas dadas sus circunstancias personales.

Ellas, en todo momento, creían que con los ingresos estaban ayudando a la que consideraban su pareja, quien unas veces planteaba haberse arruinado con inversiones y necesitar dinero para volver a invertir (ya que previamente había presumido de ser buen operador), experto en compra y venta de activos, y les mostraba pantallazos de sus ganancias.

Otro de los engaños detectados por los investigadores fue afirmar que había sido secuestrado y solicitó dinero urgente para su supuesta liberación.

Asimismo, manifestó haber entrado en prisión y estar en un módulo de aislamiento cuando desaparecía o perdía el contacto, aludiendo también a la necesidad de dinero porque si no lo iban a matar y en otras ocasiones la necesidad económica surgía por problemas con la hipoteca y su casa.

La pareja sentimental se hacía pasar por hermana o prima

El papel de su verdadera pareja sentimental era cubrir los engaños que éste hacía a las víctimas y para ello se hacía pasar por su hermana o prima, contribuía con sus coartadas y respaldaba sus mentiras, incluso se mensajeaba con las víctimas llamándolas cuñadas y tratando de dar veracidad a las historias creadas.

Los agentes han constado que la mayor parte del dinero estafado se destinaba a la compra de sustancias estupefacientes, realizar operaciones de comercio de alto riesgo y a la adquisición de bienes materiales como un vehículo.

A raíz de la primera denuncia, los investigadores localizaron a otra perjudicada, una mujer residente en el municipio valenciano de Mislata. Esta víctima, que estaba pasando por una difícil situación personal y una dura enfermedad, había mantenido una relación sentimental -vía online- con el investigado durante dos años.

En este caso, jamás se habrían visto en persona pero se comunicaban mediante mensajes y teléfono asiduamente y, tras ganarse su confianza, el estafador le solicitó ingresos por valor de 70.000 euros. Cuando los agentes contactaron con esta mujer, la misma no daba crédito al pensar que esta persona, a la que habría considerado su pareja, le había estafado.

Tras recopilar todos los datos e investigar los distintos casos, los agentes llevaron a cabo las detenciones. Al hombre se le investiga por un delito de estafa continuada, blanqueo de capitales y violencia de género, mientras que su compañera sentimental deberá responder ante la autoridad judicial por un delito de estafa continuada.

La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas víctimas, por lo que los agentes instan a que quien haya sufrido hechos parecidos a los expuestos denuncie ante las autoridades.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí