Valencia Basket protagonizó una de las actuaciones ofensivas más impactantes de la temporada al imponerse con autoridad al Surne Bilbao Basket por 72-116 en el Bilbao Arena

Un triunfo construido desde la solidez inicial, sostenido en la resistencia durante los momentos de dificultad y convertido en una auténtica demolición tras el descanso, con 79 puntos en la segunda mitad que establecieron el récord histórico de anotación en una mitad en la Liga Endesa.
Un inicio autoritario desde el salto inicial
El encuentro comenzó con un Valencia Basket plenamente concentrado y con las ideas muy claras.
El quinteto inicial formado por Darius Thompson, Jean Montero, Kameron Taylor, Jaime Pradilla y Nate Reuvers marcó el tono desde el primer ataque. Un mate de Reuvers por el carril central abrió el marcador y fue el preludio de un inicio muy serio, con buena circulación de balón y dominio del ritmo.
Pese a un primer triple local, el conjunto taronja respondió con determinación. Reuvers repitió en acción individual, Montero anotó el primer triple visitante y el parcial se fue ampliando con acciones de Taylor y un triple de Thompson hasta obligar a Frey a detener el partido con 0-10.
Krampelj asumió entonces el protagonismo ofensivo bilbaíno, pero un alley-oop finalizado por Sako y el control del rebote mantuvieron a Valencia por delante. La reaparición de De Larrea, tras superar molestias en el gemelo, aportó energía inmediata, anotando y asistiendo, mientras Reuvers seguía marcando diferencias también atrás con tapones. El segundo triple de Montero cerró el primer cuarto con un claro 11-24.

El segundo cuarto cambia el guion
El arranque del segundo acto supuso un giro completo en el partido. El aro se cerró para el Valencia Basket, especialmente desde el perímetro, y el Surne Bilbao Basket encontró vías de anotación atacando la pintura. Ver el aro aumentó la confianza local y los triples de Petrasek y Normantas recortaron la diferencia hasta los cinco puntos.
Aunque Thompson logró frenar momentáneamente la reacción con una acción individual, otro triple de Normantas llevó a Pedro Martínez a pedir tiempo muerto con 24-28 a seis minutos del descanso.
Pradilla cortó el parcial con una acción de carácter, pero Hilliard continuó castigando mientras los tiros exteriores taronja no entraban y ni siquiera el tiro libre ofrecía alivio.
El conjunto bilbaíno llegó a situarse a un solo punto, pero en ese momento emergió la figura de Costello. El interior anotó el primer triple valenciano del cuarto tras nueve intentos fallidos, firmó un tapón clave y convirtió en la pintura en la siguiente acción, obligando a Jaume Ponsarnau a parar el partido. Aun así, Petrasek mantuvo su inspiración con su cuarto triple sin fallo, dejando el marcador en un ajustado 35-37 al descanso.

El tercer cuarto que lo cambia todo
La segunda mitad comenzó con un Valencia Basket decidido a romper el partido. Dos tiros libres de Reuvers, una canasta con adicional y un triple de Brancou Badio dispararon de inmediato la diferencia, hasta el punto de que Ponsarnau tuvo que pedir tiempo muerto antes de que se cumplieran dos minutos del tercer cuarto.
Petrasek logró frenar momentáneamente la sangría, pero Badio respondió con otros cuatro puntos consecutivos. Un mate de Pradilla devolvió la renta por encima de la decena, aunque Normantas contestó desde el perímetro para el 42-51. A partir de ahí, el conjunto taronja encontró continuidad, anotando en transición y castigando cada desajuste defensivo. Un triple de Costello y dos acciones individuales de De Larrea establecieron una nueva máxima, antes de que Krampelj intentara sostener a los locales.
Entonces llegó el tramo más espectacular del partido. Jean Montero firmó un 3+1 de enorme calidad, Taylor sumó con una acción en la pintura culminada con adicional y el propio Montero amplió la ventaja con un triple que ya situaba la renta por encima de los veinte puntos. Un mate del dominicano cerró el tercer cuarto con un contundente 53-73, tras un periodo de 36 puntos con solo tres fallos en tiros de campo.
Un último cuarto sin piedad
Lejos de relajarse, Valencia Basket mantuvo el mismo nivel de exigencia en el último cuarto. Brancou Badio regresó a pista encendido, anotando otro triple, y Thompson amplió la máxima ventaja con otro acierto exterior. Aunque el equipo local encadenó un par de canastas, Taylor respondió forzando faltas antes de tomarse un respiro.
Badio volvió a aparecer con una acción individual a tabla, De Larrea castigó en transición con un triple y, tras un tiempo muerto, Xabi López-Arostegui culminó una gran circulación con otro lanzamiento exterior que situó la diferencia por encima de los treinta puntos. Hlinason logró frenar momentáneamente el parcial, pero la maquinaria ofensiva taronja no se detuvo.
Braxton Key tuvo su momento de protagonismo para llevar al equipo valenciano hasta los tres dígitos cuando aún restaban tres minutos, y con el partido completamente decidido, ambos equipos intercambiaron canastas. Un triple de Puerto permitió que todos los jugadores taronja anotaran antes de que el marcador final quedara fijado en 72-116.

Un triunfo coral y un aviso a la Liga Endesa
Más allá del récord, la victoria del Valencia Basket se sostuvo en una actuación colectiva sobresaliente. Jean Montero lideró la anotación, secundado por un Badio decisivo tras el descanso, la solidez de Costello y Reuvers, la dirección de Thompson y la profundidad de una rotación que permitió mantener un ritmo altísimo durante los 40 minutos.

El conjunto de Pedro Martínez arranca el año como terminó el anterior: dominando, con personalidad y enviando un mensaje claro al campeonato. Con este triunfo, el Valencia Basket se mantiene en la zona alta de la clasificación, además con un partido menos por el aplazamiento de su duelo ante Basket Zaragoza, y afronta el próximo compromiso frente a BAXI Manresa con la confianza de un equipo que ha alcanzado velocidad de crucero.
Ficha del partido
| Surne Bilbao (72) | 11 | 24 | 18 | 19 |
| Valencia Basket (116) | 24 | 13 | 36 | 43 |
Árbitros: Jordi Aliaga, Francisco Araña, Fabio Fernández.
Pabellón: Bilbao Arena
Público: 8997 espectadores





















