Desde su ascenso a la Liga Femenina Endesa, el Valencia Basket ha construido una de las etapas más brillantes y consistentes del baloncesto femenino español

En apenas unos años, el proyecto taronja ha pasado de ser un equipo emergente a convertirse en una referencia competitiva, encadenando finales, levantando títulos y consolidando una identidad basada en el rigor, la ambición y el crecimiento sostenido.
Bajo la dirección de Rubén Burgos, el conjunto valenciano no solo ha conquistado trofeos —con esta última Copa ya son diez en su palmarés—, sino que ha instalado al club en la élite nacional y europea, convirtiendo cada temporada en una nueva oportunidad para seguir haciendo historia.La tarde comenzó lejos del foco mediático, pero en el lugar donde el club acostumbra a detenerse antes de celebrar

A las 18:00 horas, una representación del equipo, encabezada por el técnico Rubén Burgos y las capitanas, junto a varios directivos, acudió a la Basílica de la Virgen de los Desamparados, patrona de la ciudad.
Allí, en un acto que trasciende lo religioso para convertirse en símbolo de identidad, se ofreció el trofeo conquistado en Tarragona. Junto a la Copa, una canastilla de flores como gesto de agradecimiento. Un instante sereno antes de la explosión emocional que aguardaba en el Roig Arena.

El pulso de la afición: colas, ilusión y primeras imágenes
Mientras el equipo regresaba de la Basílica, el entorno del Roig Arena comenzaba a llenarse. Desde antes de las 19:00, centenares de aficionados aguardaban en el acceso D.
La apertura de puertas a las 19:15 dio paso a un flujo constante de seguidores que, incluso antes de ocupar sus asientos, pudieron fotografiarse con el trofeo.
La Copa, ya en casa, se convertía en el primer punto de encuentro entre equipo y afición.

La entrada del equipo: una escena para el recuerdo
Con el auditorio rozando el lleno —unas 1.500 personas—, se creó un pasillo humano por el que fueron desfilando las jugadoras. Saludos, manos chocando, sonrisas cómplices.

El momento culminante llegó con Queralt Casas. La capitana apareció portando la Copa, desatando una ovación cerrada, y al llegar a la altura de Juan Roig se la cedió en un gesto cargado de simbolismo. Juntos, acompañados por miembros de su familia —su hija y sus nietos—, ascendieron al estrado, donde, junto a la plantilla y el cuerpo técnico encabezado por Rubén Burgos, protagonizaron una emotiva foto de familia.

La voz del banquillo: el mensaje de Rubén Burgos
Tras las primeras intervenciones de las jugadoras, el técnico tomó la palabra en nombre del staff.
“Estamos muy felices. Gracias a Juan Roig y a su familia por hacer esto posible. Y a nuestra afición también le damos las gracias, porque el talento necesita confianza, y esa confianza nos la dais vosotros”.
Un discurso breve, pero directo, que puso en valor el ecosistema que sostiene al equipo.

Primeras palabras: ilusión, exigencia y pertenencia
Las incorporaciones más recientes, Kendra Chery y Nia Coffey, abrieron el turno de intervenciones. Ambas coincidieron en una idea: sabían que llegaban a un club con ambición real de títulos.
María Araújo reforzó el vínculo con la grada: “Gracias por estar aquí y en Tarragona. Cuando la gente cree y anima, pasan cosas bonitas. Ahora toca disfrutar”.

Una Copa vivida desde dentro: emoción y relato
El acto incorporó un vídeo resumen del torneo, especialmente de la final ante Hozono Global Jairis, que sirvió de hilo emocional.
Después, Cristina Ouviña ofreció uno de los testimonios más íntimos. Sin poder jugar, vivió el título desde el banquillo, micrófono incluido, dejando ver cada emoción.
“Ha sido una Copa muy especial. Gracias al equipo y a la afición. Mi sueño se ha hecho realidad y no habría sido posible sin todos vosotros”.
Además, compartió ese momento con su hijo, presente también en la celebración.

Carrera dinamiza el acto: complicidad y vestuario
El director de comunicación, Alberto Chilet, condujo el evento con la colaboración de Raquel Carrera, que asumió un papel activo como copresentadora.
Desde ahí, fue dando voz a sus compañeras. Leo Fiebich habló de la presión sin complejos: “Amo esas situaciones, arriesgar. Pero el mérito es del equipo que hace que esos tiros sean posibles”.
Yvonne Anderson, en tono distendido, señaló a la propia Carrera como la MVP de la celebración, aunque el protagonismo se repartió. Elena Buenavida y Awa Fam también fueron destacadas, mientras que Khaalia Hillsman dejó su sello dentro y fuera de la pista, incluso con un pequeño baile.
“Me siento muy bien. No esperaba ser MVP. Gracias a mis compañeras por hacerlo posible”, expresó Hillsman.

Voces del equipo: sacrificio, apoyo y ambición
Awa Fam resumió el sentir colectivo: “Ha sido increíble. Ha sido una temporada difícil, pero la Copita ya está en casa. Ahora, a por la siguiente”.
Leticia Romero incidió en el papel de la grada: “Se os escucha muchísimo. En los momentos malos siempre estáis ahí”.
Ben Abdelkader añadió: “Lo hemos dado todo, hemos sufrido, pero tenemos el premio y estamos muy contentas”.
Queralt Casas, como capitana, cerró el bloque emocional: “Es fácil decir diez títulos, pero es muy difícil conseguirlos. La afición es una más del equipo. Ojalá sigamos creciendo juntos”.

El reconocimiento interno: estructura y liderazgo
Hubo también tiempo para el reconocimiento institucional. El público dedicó aplausos a Enric Carbonell, director general, y a Esteban Albert, director deportivo, piezas clave en la construcción del proyecto.
Raquel Carrera, ya sin rol de presentadora, dejó un mensaje final que miraba al futuro: “Cada título es especial, pero celebrarlo con vosotros lo hace único. Ojalá podamos celebrar muchos más”.

Un cierre coral: himno y horizonte
La celebración concluyó con todo el auditorio en pie, cantando el himno del Valencia Basket.
Una escena que sintetizaba el sentido de la jornada: del recogimiento inicial en la Basílica a la comunión colectiva en el Roig Arena.
El décimo título ya forma parte de la historia. El siguiente objetivo, la Liga Femenina Endesa. Y la sensación compartida, dentro y fuera de la pista, es que esto no ha hecho más que continuar.























